Los Mossos d'Esquadra y la Fiscalía desvinculan a la chica, de 16 años, de la desaparición del recién nacido

Filtran que el padre arrojó el bebé al Besòs sin que la madre lo supiera

Los equipos de búsqueda encuentran al pequeño en el cañaveral de la orilla en el que fue divisado el detenido

Filtran que el padre arrojó el bebé al Besòs sin que la madre lo supiera
Filtran que el padre arrojó el bebé al Besòs sin que la madre lo supiera ROBERT RAMOS

Cada vez se saben más datos de este siniestro caso. El padre que el martes pasado arrojó a un bebé de 24 horas al río Besòs actuó sin el consentimiento de la madre. Por eso los investigadores de los Mossos d’Esquadra y la Fiscalía, que comparten la misma tesis, no acusan a la chica de asesinato, un delito que sí atribuyen al joven, a quien el juez envió el miércoles por la noche a un centro de internamiento en régimen cerrado. Dos días después, este viernes poco antes de las dos de la tarde, los equipos de búsqueda han localizado sin vida a la criatura en el cañaveral que hay en la orilla del río, según recoge el autor original de este artículo Guillem Sànchez en elperiodico y comparte Francisco Lorenson para Periodista Digital.

La pareja, formada por dos menores de 16 años vecinos de L’Hospitalet de Llobregat, tuvo el hijo el pasado lunes en una habitación que alquiló en un hotel. Eran novios y habían llevado el embarazo de la mujer completamente en secreto. Nadie en su entorno conocía que ella estaba en estado.

Tras el nacimiento, el padre se llevó a la criatura el martes hasta Sant Adrià de Besòs, se adentró en el río y lo depositó cerca de un cañaveral, según testigos que presenciaron la escena desde arriba, a la altura de la calle. Esta secuencia de hechos, que comprenden desde que el padre coge al bebé hasta que lo abandona en el Besòs, fue una actuación que el joven llevó a cabo de forma unilateral, según fuentes consultadas por EL PERIÓDICO. Por ello, la madre está excluida del proceso judicial. Al menos por el momento, dado que las investigaciones todavía no han concluido.

Localizado sin vida en el cañaveral
Los equipos de emergencias han podido localizar finalmente el cuerpo del pequeño después de 72 horas de una agónica búsqueda que ha comportado un desgaste «físico y psicológico enorme para todos», en palabras de la intendenta Montse Estruch, que ha estado a cargo de un dispositivo en el que han participado Mossos, Bombers, Policía local de Sant Adrià de Besòs y, desde el mar, Guardia Civil y Salvamento Marítimo.

El cuerpo del bebé ha aparecido sin vida en el cañaveral que había señalado un testigo en una llamada al 112. Este viernes los equipos han adoptado una estrategia distinta: cortar cañas y juncos. Tras hacerlo, los buscadores han recorrido el espacio sin percibir nada. Después, han usado los perros. Uno de los tres canes ha marcado un punto. Ha resultado necesario activar a la policía científica para «confirmar» que se trataba de la criatura. Faltaban pocos minutos para las dos de la tarde.

El padre abandonó al bebé en el agua y la corriente lo arrastró hasta el cañaveral. Para poder detectarlo transcurridos tres días ha sido clave que el caudal del río hubiera descendido y la zona en la que se encontraba ya no estuviera cubierta de agua. En caso contrario, los perros probablemente no habrían sido capaces de olerlo.

Las esperanzas de hallarlo con vida eran ya muy escasas porque la hipótesis más plausible era que la corriente, que el martes por la zona en la que fue arrojada al agua bajaba con una profundidad de 140 centímetros, hubiera arrastrado su cuerpo hasta la desembocadura del río. Por este motivo, unidades aéreas y subacuáticas participaron desde el miércoles a primera hora en la búsqueda desde el mar.

La pista falsa

El padre, tras deshacerse del bebé, entró empapado al bar más cercano, ‘La Catalana’, y allí explicó a propietarios, de origen chino, y clientes que había sido víctima de un robo en el río durante el que había perdido una maleta. El padre del menor, el abuelo de la criatura. acudió a recogerlo a ese bar y, tras oír el relato de su hijo, llamó al 112 para denunciar el ataque que este acababa de sufrir.

Esa llamada resultó clave porque los investigadores, que a esa hora ya buscaban a un sospechoso a quien varios vecinos habían divisado adentrándose al río Besòs con un bebé en brazos, ataron cabos. Atendieron la llamada del robo de la maleta y lograron que la supuesta víctima acabara confesando que, en realidad, no había sufrido ningún ataque sinó que lo que había hecho era deshacerse del bebé que había alumbrado en secreto su novia 24 horas antes.

La clave: desbrozar el cañaveral
El cañaveral fue desde el primer instante el punto más peinado por los equipos de emergencia que participaron en las tareas de rescate, según la intendente Montse Estruch, la responsable de un dispositivo extenuante en el que han participado especialistas de los Mossos, Bombers, Guardia Civil y Salvamento Marítimo.

Sin embargo, la espesura de esta vegetación, y en concreto la de la zona donde algunos ciudadanos vieron al padre adentrarse al río Besòs, había hecho imposible localizar el cuerpo del pequeño. El miércoles incluso se usaron las hélices de un helicóptero al que hicieron volar a ras de suelo para remover las cañas. Este viernes se ha optado por cortarlas todas. Cuando los tres perros adiestrados han pisado el terreno han olido finalmente la pista que ha conducido al cadáver de la criatura y ha puesto fin a una búsqueda agónica.

Autor

Francisco Lorenson

Polifacético e innovador reportero, lleva años trabajando en el sector y aprendiendo de algunas de las personas más inteligentes del negocio.

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