SONETO ALCARREÑO
DEL PARQUE DE LA CONCORDIA
Este parque alcarreño que, en Concordia,
ofrece paz y sosiego al viandante
tiene una floresta espesa, elegante,
que desarbola en lanza a la discordia.
Lugar de calma y paz para el amante
de la gracia, quietud, misericordia,
de la serenidad que casi exordia
de un cielo apacible ya el bello instante.
En este boscaje en el cual murmura
la acacia, el pino, el chopo y el castaño,
un son musical, por cuyo peldaño
se sube a calma celestial futura,
no sentirse en bonanza suene extraño.
Pues verdor crece de tierra hasta altura,
y trueca en una plácida aventura
pasión de tierra y cielo todo el año.
Y su memoria dura
luego que de centro de Guadalajara
se porta su figura
a aquel que la mirara,
y el perfil de la ciudad recordara.
