Tengo la suerte de poder escribir la crítica de `El asesino de la luna´nada más verla, que es lo que más me gusta, aunque no siempre puedo.

Mi mujer se quedó dormida y a partir de la hora y pico no dejó la gente de desfilar a la puerta de salida. Esto es más que evidente de lo que es este film aburrido, espeso, larguísimo y con un ritmo descorazonador.
Pero no todo es un pestiño, gracias a que aguanté tamaño via crucis audiovisual durante tres horas y media, pude ver la última secuencia, que por cierto me recuerda a mi niñez cuando acompañaba a mi padre en sus programas de variedades de la radio, y es con diferencia lo mejor de este mega largo.

También se salva la tripleta actoral, con Robert de Niro, Lily Gladstone y Leonardo di Caprio, y por ese orden, la ambientación y la historia de los indios Osage, que eso sí que es muy interesante, pero para de contar.
Si soportas la martilleante música y el pesado planteamiento, que podría contarse en 90 minutos y hubiese salvado la papeleta, eres un héroe.

Una pena que los 80 años de Martin Scorsese nos deje este castigo cinematográfico. Avisados quedáis los que os dejéis engañar por supuestos expertos del séptimo arte y, mucho me temo, que cuando salgaís del cine me deís toda la razón (si aguantáis despiertos, claro).
2 **