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Las ‘marylinadas’ de la Reina Letizia y otras royals un poco descuidadas

Las 'marylinadas' de la Reina Letizia y otras royals un poco descuidadas
Kate Middleton, Marylin y la Reina Letizia. EP

Lo último ha sido lo del flash (Un flash perverso ‘desnuda’ a la Reina Letizia de cintura para arriba).

Y escribe Sara Tejada en Informalia este 6 de febrero de 2019 que no es verdad que seamos muy modernos y no nos asustamos de nada:

«En realidad, cuando ocurren cosas tan simples y cotidianas como que a una mujer se le transparente un jersey dejando ver su sopa interior o que el viento traicionero levante una falda siguen siendo objeto de atención».

La cosa adquiere proporciones planetarias cuando las protagonistas del disgusto son famosas y no digamos si son reinas o princesas.

Y no es un mal nacional: esta misma semana, a doña Letizia un flash la ‘desnudaba’ de cintura para arriba, desvelando que llevaba un sujetador blanco, y medios como Vanity Fair, Hola y otros muchos recogían la anécdota.

También la prensa internacional se ha hecho eco gráfico del desliz estilístico de doña Letizia en la inauguración de la VIII Edicion del Foro Contra el Cáncer traspasaba nuestras fronteras.

La revista alemana Bunte, por ejemplo, titulaba:

«¿No se dio cuenta? Esta camisa revela el sujetador real. Hoy, el mundo pudo ver qué más se esconde detrás de las paredes del palacio: la transparencia de su suéter y la luz le juegan una mala pasada».

Desde el Reino Unido, la hermana british de Hola aseguraba que es «increíblemente raro que la reina Letizia se haya equivocado cuando se trata de estilo. Aunque está considerada como uno de los miembros de la realeza mejor vestidos, lamentablemente no hoy».

En el Daily Mail opinaban:

«la reina Letizia de España sufre un paso en falso cuando los flashes de las cámaras muestran su sujetador debajo de un jersey negro de punto fino en Madrid».

En Italia, el semanario Oggi otorga carta de intencionalidad al supuesto descuido y da a entender que la reina lo hizo a propósito:

«Letizia Ortiz deja esta vez muy poco a la imaginación.

 El diario Corriere della sera titula sobre un vídeo con el momento en cuestión, «Letizia Ortiz y la camiseta transparente en la conferencia sobre el cáncer».

La revista Closer (la misma que pilló a Kate Middleton en topless) se  pregunta:

«¿Tendría la reina Letizia de España un ‘faux-pas’ de moda?».

Para contestarse a continuación: «¡Parece que sí!», añadiendo que «la esposa del rey Felipe VI apareció con un traje transparente que insinuaba su sostén».

No es la primera ves ni mucho menos que Letizia se enfrenta a un descuido de este tipo. Incuso los ha habido peores. Y tampoco es la única aristócrata que ha vivido el bochorno de que se le viera la ropa interior.

Hace años, en público, doña Letizia se hizo un Marilyn, como el que la actriz protagonizó en La tentación vive arriba (Billy Wilder).

Por cierto, que el vestido que la rubia platino usó para enseñar las bragas subastó hace ya casi diez años por 4,6 millones de dólares.

Pero volviendo al tema: aquella escena, icono de la historia del cine, se rodó en 1955. Han pasado nada 64 años y una falda levantada o un transparencia son descuidos que aún fascinan, portureos e hipocresías aparte. 

Letizia sufrió solo dos años después de su boda en 2004, la embestida de una ráfaga de viento en un acto que celebraba el 300 aniversario de la localidad gaditana de San Roque: su falda plisada voló delante de las cámaras, dejando ver su ropa interior color crema. La revista que recogió el momento y lo llevó a portada fue muy elegante al titular la anécdota:

«Letizia es humana, decía».

Trece años después, entendemos que las prisas al salir de casa le hicieron olvidarse del color de la ropa interior que se llevaba y cogió un sujetador blanco, en lugar de negro o color crema: a sus 46 años, Letizia sigue siendo humana. Punto.

En aquel entonces, hasta el diario alemán Bild, el de mayor tirada, salió con ella en portada, titulando con un juego de palabras que vino a decir:

«Princesa Letizia. Remolino en su braga».

Por fortuna, las nuevas generaciones de princesas y reinas no se asustan ante tamaña chorrada. Otro icino de moda como es Kate Middleton sufrió un poercande parecido que también dio la vuelta al mundo.

La esposa de Enrique de Inglaterra estaba al otro lado del Atlántico, el cielo estaba despejado, acababa de aterrizar junto a su marido en el Aeropuerto Internacional de Calgary, en el octavo día de su viaje oficial de nueve por Canadá, y una niña estaba a punto de entregarle un ramo de flores…

Pero de repente, apareció de nuevo el dios Eolo con toda su furia: su vestido amarillo, a juego con los zapatos de tacón, se arremolinó en torno a sus piernas mientras Duquesa de Cambridge y Guillermo de Inglaterra avanzaban por la pista.

El instante fue suficiente como para que decenas de fotógrafos enviasen la joya del día a sus medios.

Como concluye Sara Tejada: ‘Enhorabuena Catalina y Letizia, sois humanas’.

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