OPINIÓN / PABLO A. IGLESIAS

El PP decreta la «ley del silencio» contra VOX, UPyD y Ciudadanos

Una cosa es el adversario y otra bien distinta el enemigo

El PP decreta la "ley del silencio" contra VOX, UPyD y Ciudadanos
Esteban González Pons, María Dolores de Cospedal, Mariano Rajoy, Miguel Arias Cañete y Carlos Floriano. Web del PP

Una cosa es el adversario y otra bien distinta el enemigo. El Partido Popular sabe quién es el adversario en las elecciones al Parlamento Europeo del 25 de mayo pero tiene aún más claro quiénes son los enemigos a la hora de recabar votos. Al adversario hay que ganarle en las urnas. Pero al enemigo, como reza el dicho… ¡al enemigo ni agua! El adversario de Mariano Rajoy es el PSOE de Alfredo Pérez Rubalcaba y Elena Valenciano.

El PSOE es el adversario al que Rajoy quiere ganar y Arias Cañete lo dejó patente en su puesta de largo el sábado en Toledo. Allí arremetió con dureza contra los socialistas, hasta el punto de resucitar el cadáver de José Luis Rodríguez Zapatero para alimentar el miedo a que la izquierda recupere el poder -cosa que no está en juego en estos comicios- y España vuelva a caer en la crisis económica.

Pero los enemigos de Rajoy y Arias Cañete son otros. El PP considera que el mayor riesgo de esta convocatoria procede de pequeñas formaciones emergentes como UPyD, Ciudadanos y VOX. A esos… ¡ni agua! La doctrina está clarísima en la sede nacional de la madrileña calle Génova. Al parecer, la orden es hablar lo menos posible de estas formaciones y mucho menos debatir con ellas. La consigna viene a ser la vieja táctica de «no hay mayor desprecio que no hacer aprecio».

El PP es consciente de que los votos que acumulan estos tres partidos procede del electorado descontento con Rajoy y Rubalcaba. Por eso, para no alimentar al enemigo, Arias Cañete pretende hacer caso omiso de estas formaciones minoritarias, fundadas por escindidos de los grandes como Rosa Díez, Albert Rivera y Alejo Vidal Quadras.

El PP prefiere una campaña bipartidista en la que los ciudadanos perciban un plebiscito entre populares y socialistas. De lo contrario, existe cierto temor a que crezca el voto de castigo a los grandes y eso se traduzca en un incremento de UPyD, Ciudadanos y VOX. Rajoy no tiene miedo a Izquierda Unida porque sabe que sólo resta apoyos al PSOE. Sabe que los enemigos son otros y por eso decreta la ley del silencio contra ellos.

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Autor

Luis Balcarce

Desde 2007 es Jefe de Redacción de Periodista Digital, uno de los diez digitales más leídos de España.

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