No más Mentiras

Antonio García Fuentes

Política sin justicia no es posible

Política sin justicia no es posible

Y es así, por cuanto a la vista está “el cenagal social en que se ha convertido el tinglado político; y digo tinglado entendiendo que todo lo público es política, por lo tanto no es sólo el político y la política, es que se ha corrompido en grado muy preocupante toda la sociedad, que ha terminado inundada de DERECHOS y por el contrario AYUNA DE OBLIGACIONES”; sólo hay una ley, que es la del más fuerte, que si la une AL DINERO y carece de ESCRÚPULOS; da como resultado la situación actual; por tanto para que funcionara aceptablemente, LO QUE FALTA ES DISCIPLINA Y ORDEN; y para ello son necesarios JUECES dignos de ser denominados con tan valioso nombre; teniendo en cuenta que al igual que la sociedad necesita jueces, “LOS JUECES NECESITAN SUS JUECES”, que no pueden serlo los de su misma carrera y “togas”; difícil es por tanto, establecer esa escala que encauzara la sociedad, que nunca puede funcionar por la ley de la fuerza, si a esta le falta su complemento que es LA RAZÓN.
Las leyes, deben ser aplicables a todo habitante del territorio, no puede haber, exenciones, ni para el rey o presidente republicano y así para todos desde “el primero al último”; quién no quiera función pública, que se limite a la función privada; no puede ni debe haber habitantes con privilegio alguno. Cargo viene de carga y mientras más alto sea el cargo, más carga tiene que soportar el que a ello llega, “el servicio público es un honor, no un enchufe para hacer con él, lo que ese viene haciendo”.
LA DEMOCRACIA NO PUEDE EXISTIR POR QUE NUNCA EXISTIÓ; NI EN LAS LEYES UNIVERSALES EXISTE; la vida en el universo es jerárquica y “por lo que sea”; es el Universo el que funciona así (La Tierra obliga a que a su alrededor gire La Luna, y ambos “astros” a su vez son obligados a girar alrededor del Sol, el que a su vez, está girando obligado por otra fuerza que así lo ordena); lo que hoy nos dicen es democracia no lo es, como no lo fue en la tan cacareada Grecia y sus ciudades-estado, donde no todos los habitantes tenían derecho al voto; había que tener una situación “especial” para poder votar. “la masa no puede votar a todo sencillamente por cuanto sus conocimientos no lo permiten; por ello un individuo un voto, no puede ser positivo, porque no todos están preparados para todo”.
Por todo ello, y para de alguna manera “guiar y controlar al mono humano, que en muchos aspectos ni sabe controlarse a sí mismo”, son necesarios jueces de ambos sexos, pero con una formación y una cantidad de años vividos, que justifiquen el que ya están capacitados y dotados para juzgar a los demás; y que a su vez, están preparados para ser juzgados por una clase más preparada, cual serían los que lo fueron en pasados remotos, o sea, “los ancianos de la tribu”, que como hoy serían muchos, también habría que seleccionar, “quién o quienes deberían ocupar tan responsables cargos, que por lógica serían de por vida, salvo incapacidad demostrada, puesto que esos cargos ya serían por no muchos años, debido a la vejez con que a ellos debía llegarse”. La reflexión, la templanza, la ausencia de ambiciones peligrosas, va llegando con la edad, y no a todos desgraciadamente.
Los jueces, fiscales y demás intervinientes en la justicia, no pueden pertenecer a un partido, sencillamente porque “partido es parte” y ellos tienen la responsabilidad de juzgar y ajustar a un todo social, del ámbito donde actúen. Igual opino de los “cuerpos armados” (todos) puesto que su misión, no es hacia “una parte”, sino a “un todo”; a quién le atraiga la política, tiene que dejar de ser juez o “fuerza armada del tipo que sea, incluidas las policías”. Las leyes tienen que ser “claras y concisas”, para que, “los pica pleitos y sobre las bases de reglamentos fulleros puedan librar a delincuentes que inexorablemente deben cumplir condenas por sus hechos”.


Todos los cargos públicos salvo “las cabezas dirigentes”, deben ser por oposiciones claras y ajustadas al servicio a prestar, y ningún “servidor público”, podrá dedicarse a otro oficio fuera de su cometido, el que quiera iniciativa privada no debe entrar en el funcionariado. Todo ello bien llevado y escrupulosamente ejecutado, evitaría, las nefastas elecciones “globales” y la entrada de “masas de parásitos” a un servicio que siempre será nefasto; y lo estamos padeciendo en exceso.


Todo gasto público debe ser escrupulosamente examinado; igualmente cualquier obra o servicio a realizar por empresas estatales o no estatales, tiene que ser presentado a oferta pública y concurso por escrito y bien detallado, para que lo ejecute quién mejores precios y condiciones ofrezca; “las contratas a dedo”, deben reservarse para lo que no haya más solución que ello, pero siempre sujetas a una inspección posterior para depurar abusos detectables.


Un Estado, municipio, provincia, región, o departamento que sea estatal u oficial, no es otra cosa, que “unos intereses como los son los de una familia cualquiera”, que normalmente ya se preocupan para que ello se realice o resuelva, al menor costo y a la mayor efectividad; “el dinero público es sagrado” y no “la mercancía prostituida para el que llega a ella, dilapidarla como normalmente se hace con la frecuencia o asiduidad que sufrimos los indefensos contribuyentes”.

Antonio García Fuentes
(Escritor y filósofo)
www.jaen-ciudad.es (aquí mucho más)

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Antonio García Fuentes

Empezó a escribir en prensa y revistas en 1975 en el “Diario Jaén”. Tiene en su haber miles de artículos publicados y, actualmente, publica incluso en Estados Unidos. Tiene también una docena de libros publicados, el primero escrito en 1.965, otros tantos sin publicar y mucho material escrito y archivado. Ha pronunciado conferencias, charlas y coloquios y otras actividades similares.

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