PONTÍFICE ENTRE CONTRARIOS
A Pedro María Piérola, in memóriam
Esta tarde, mientras saboreaba un cortado en el bar de costumbre, “La esquina”, me ha llamado al móvil mi “paisano” (de esta guisa, si no marro, me solía llamar él a mí otrora, cuando ambos nos hallábamos internos en el inmarcesible seminario menor, hoy hotel, de Navarrete, La Rioja, donde los religiosos camilos andaban entonces atareados intentando desasnarnos) Pío Fraguas para darme la triste nueva de que uno de los inolvidables profesores que allí tuvimos, el padre Pedro María Piérola, había finado sus días en la Tierra.
Tras echar, durante unos minutos, la vista atrás, me ha dado por rezar unas oraciones. Cuando he terminado, he cogido papel y bolígrafo y he urdido, en su memoria y honor, esta décima:
Mientras viva, llevaré
Conmigo a Pedro María.
Si pudiera, le daría
Un ósculo. Le daré
Gracias. Y recordaré
Sus cabales comentarios,
Diestros, extraordinarios.
Además de generoso,
Fue impar, imparcial, juicioso
Pontífice entre contrarios.
Ángel Sáez García
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