SI EL NUNCIO NO DENUNCIA, QUE RENUNCIE
Si es cierto lo que Pablo Ordaz ha escrito,
Que en San Sebastián no está permitido
Sentirte atribulado o compungido
Por implacable ser con lo prescrito
Por quien, por eso, deber ser proscrito;
Si ser samaritano es un delito,
Que aquí se haga presente el Dios Bendito,
Y a unos cuantos les pegue más de un grito.
Si de beber dar al que está sediento
Y un bocadillo al que carpanta siente,
Porque nada ha comido (y no te miente)
Desde ayer por la tarde (se halla hambriento),
Aparejado lleva una denuncia,
Al nuncio yo le exijo su renuncia
Irrevocable, si el desmán no enmienda
Antes de repartir hoy la merienda.
Ángel Sáez García