El delincuente de 38 años fue interceptado en el Aeropuerto Internacional de Punta Cana cuando intentaba huir en un vuelo comercial.
Agentes de la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD) , en coordinación con la DEA y el Servicio de Alguaciles de EE.UU. , lograron su detención en una operación quirúrgica que dejó sin margen de maniobra al fugitivo.
Según el informe oficial, «Bala» era un objetivo prioritario para la justicia estadounidense, acusado en un tribunal de Massachusetts de conspirar para distribuir grandes cantidades de fentanilo, cocaína y metanfetaminas . Su captura es un duro golpe al crimen organizado , que ve cómo uno de sus operadores clave cae en manos de la justicia.
El presidente de República Dominicana, Luis Abinader , fue tajante al reafirmar el compromiso de su gobierno con la lucha contra el narcotráfico: “No va a haber límites” en el combate a los carteles. Esta postura ha sido respaldada por el secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, quien calificó a República Dominicana como un aliado estratégico en la batalla contra el tráfico de drogas.
La detención de «Bala» es una prueba más de que el cerco contra los narcos se estrecha. El mensaje es claro: quien intente refugiarse en territorio dominicano para evadir la justicia, tarde o temprano, caerá.
