Las dos muertes de Miguel Ángel Blanco

Pocas cosas unen más a la gente que la desgracia o la injusticia. Un penalti o un expulsión injusta en un partido consiguen milagros en una afición enfrentada entre sí o con la directiva. En un orden de cosas más grave y trascendente, la tortura que sufrió Miguel Ángel Blanco unió a todo el pueblo español ante tamaña barbaridad. Y eso representó un peligro para el orden político oficial, era urgente romperlo y volver al enfrentamiento entre ciudadanos, el PNV empezó a desmarcarse poco después.

Y Zapatero. Y Sánchez. Ambos volvieron a la política de división e intentaron y consiguieron sacar provecho del enfrentamiento, ambos buscaron con tenacidad aquello que nos dividía, que nos oponía, que nos separaba. En el rechazo al otro, en trasformar el pensamiento del otro en hostilidad encontraron la razón de su éxito. No se pensaba en políticas de acuerdo o en atraer a los demás a las posiciones propias. Se buscaban y se incentivaban barreras, se primaban las diferencias. Y millones de mezquinos ciudadanos lo votaron alborozados.

Y en esas estamos ¿Hasta el día 23?

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Pedro de Hoyos

Escribir me permite disfrutar más y mejor de la vida, conocerme mejor y esforzarme en entender el mundo y a sus habitantes... porque ya os digo que de eso me gusta escribir: de la vida y de los que la viven.

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