«Carretera y top manta», título del disco de Sabina, es en teoría la causa de la «gresca» entre Ramoncín y Sabina, pero la bronca debe responder a algo más profundo. Primero fue Ramoncín, en nombre de la SGAE, quien cargó entendiendo que el título incita a la venta ilícita. La respuesta de Sabina ha sido lapidaria: «¡Qué se joda, si es más tonto no nace!».
Hace poco más de una semana y recién llegado de la tremenda bronca que le montaron en el pasado festival de Viña Rock (Albacete) por estar vinculado a la SGAE y a la defensa de los derechos de autor, Ramoncín fue a Radio Nacional, al programa de Olga Viza.
Y allí, sin cortarse un pelo y con la vehemencia que le es habitual , no dudó en cargar contra Sabina y descalificar la política que desde Cultura lleva a cabo Carmen Calvo, a quien calificó de “impresentable.
En la entrevista, Ramoncín recriminó a Joaquín Sabina el nombre con el que ha dado a conocer su última gira: “Carretera y Top Manta”. El cantautor sentenció que esta actitud le parece “vergonzosa y vomitiva”.
Ante el estupor de Olga Viza que dirige el espacio “El Tranvía”, Ramoncín, que se calentaba más a cada segundo, no tuvo reparos al decir que no entiende como ese señor sigue actuando y le dejan cantar con esa afonía que le caracteriza.
La periodista que intentó quitar hierro al asunto, le preguntó que estas discrepancias las hablaría con Sabina. Él dijo que no tenía nada que hablar con él, que ya lo había dicho todo.
Lo de Sabina tampoco ha sido pequeño. Le acercaron el micrófono los del Tomate y se disparó. Dice de Ramoncín que no es más tonto porque no puede,, se burla de sus discos, dice que no debe nada y anuncia que no ira a Salsa Rosa, pero que el día que muera, será su rival quien estará en el plató, hablando mal de él «y cobrando».
LA BRONCA DE VIÑA ROCK
El 30 de abril, un grupo de espectadores con una “PUTASGAE”, comenzaron a insultar al cantante y a los músicos que le acompañaban cuando se decidían a iniciar su actuación. Lanzaron al escenario botellas, piedras y otros objetos, por lo que los artistas se vieron obligados a marcharse sin actuar.
Los derechos de la SGAE
En alusión a la polémica boda en la que la SGAE intervino para cobrar los derechos de las canciones que allí se interpretaron, Ramoncín defendió que la música es el producto que ofrece este organismo y que, lógicamente, tiene que cobrar por él.
El cantante argumentó:
“Nadie se queja del que pone la luz. Hasta se le paga al que pone la luz en un velatorio y nadie lo ve mal”
Ramoncín cree que esta campaña en contra de la SGAE es fruto de una mala labor de comunicación por parte de la entidad. Una labor que no se ha sabido hacer en la que él se incluye también como uno de los responsables del fracaso.
Ramoncín escribe a `El Mundo´
Ramoncín escribió una carta al director de El Mundo criticando un artículo aparecido en el periódico y dando su punto de vista sobre la polémica. La carta, literalmente, decía esto:
«Sr. Director:
A raíz de la polémica suscitada por unas palabras mías referidas a la próxima gira de Joaquín Sabina, denominada Carretera y Top Manta, de la que se hizo eco su periódico en la edición del pasado lunes en una información titulada «Ramoncín y Sabina, fuego cruzado», quiero puntualizar lo siguiente:
«En ningún momento he pretendido arremeter o criticar a Joaquín Sabina, por el que siento una gran admiración como colega de profesión. Y lamento, de corazón, haber podido agraviarle. Con mis palabras relativas a la denominación de su gira, no he aspirado a otra cosa que a llamar la atención de la opinión pública sobre el fenómeno de la piratería, que cada año provoca graves pérdidas al sector y deja un gran número de damnificados: autores, productores, intérpretes, sellos discográficos, etcétera. No olvidemos, además, que la piratería ha provocado de forma directa el cierre de numerosas tiendas de discos en nuestro país y el fin de centenares de puestos de trabajo».
«Considero, asimismo, que la piratería -que popularmente se identifica con el top manta, aunque existen otros cauces para perpetrar ese expolio- no debe, en ningún caso, ser motivo de mofa o burla, dada la gravedad de sus efectos para la industria de la cultura en nuestro país. No defiendo una entelequia sino el marco legal en virtud del cual los autores y artistas, de todas las disciplinas, salvaguardamos nuestros derechos».
«También quisiera aclarar que pertenezco a la Junta Directiva y al Consejo de Dirección de la SGAE no desde hace cinco años, como aparecía en la información publicada, sino desde hace 17.Igualmente he de decir que no me he reconvertido en «un adalid contra la piratería», que mi lucha a favor de los derechos de los autores me acompaña desde los inicios de mi carrera profesional».
«Por otra parte, si bien es cierto que no pude actuar en el festival Viña Rock, como recoge su información, no lo fue porque una mayoría me lo impidiera. Además, argumentar que en los albores de mi oficio me dedicaba a orinar en el escenario, para justificar que una pandilla de energúmenos, amparados en la multitud, apedreara a un grupo de músicos que sólo estaban allí para hacer su trabajo, es jugar con fuego. Un fuego que podría volverse contra quien lo prende».
«Finalmente, abusando de su generosidad, déjeme decirle que el sesgo con el que se ha producido ese artículo tiene un fiel reflejo en las fotos que se eligieron para ilustrarlo. Ustedes disponen de muchas imágenes mías desarrollando mi profesión pero han preferido incluir una en la que estoy sentado en el banquillo durante un juicio. Sí, me he sentado en el banquillo y no pocas veces, pero nunca por haber cometido un delito, sino por haber estado en una disputa que nos dio lo que no teníamos: libertad. La que yo tengo para defender lo que creo que es justo y la que tiene cada periodista para escribir lo que le parece. Ramón J. Márquez».
