ARTÍCULO PUBLICADO EN ‘EL DEBATE’

Francisco Rosell se pregunta si Zapatero no responde ante nadie como valido de Sánchez

El expresidente Zapatero, pieza clave en la estrategia de Sánchez, reabre el debate sobre la nación española y su controvertida relación con Cataluña

Francisco Rosell se pregunta si Zapatero no responde ante nadie como valido de Sánchez

Francisco ‘Paco’ Rosell, aborda cómo José Luis Rodríguez Zapatero ha asumido un papel crucial en la política nacional bajo el gobierno de Pedro Sánchez. En su artículo publicado este 8 de abril de 2025 en El Debate, critica la influencia del expresidente socialista y su rol en temas tan delicados como la autodeterminación catalana.

Desde su conocida frase sobre que «la nación es un concepto discutido y discutible», Zapatero ha sido un actor fundamental en los virajes del PSOE hacia posturas plurinacionales.

Desde su mandato, Zapatero ha defendido posturas que han moldeado tanto al PSOE como al panorama político español actual. Según Rosell, el expresidente no solo fue quien abrió la puerta al debate sobre la plurinacionalidad con su respaldo al Estatut catalán, sino que ahora actúa como emisario informal de Pedro Sánchez, por lo que pregunta ¿Y Zapatero no responde ante nadie como valido de Sánchez?.

En este contexto, el autor señala que “Sánchez utiliza a Zapatero para colar de matute un referéndum que contente a Puigdemont”, mostrando cómo ambos líderes convergen en estrategias que priorizan alianzas con fuerzas independentistas.

En palabras del propio periodista, el gurú de Sánchez «había colocado esa bomba de espoleta retardada al vindicar que aceptaría cualquier estatuto proveniente de Cataluña con la idea de recabar aliados contra Aznar». Este punto subraya cómo su legado marcó el inicio de un camino hacia concesiones identitarias que todavía generan controversia.

Uno de los temas recurrentes en el texto es la ya célebre frase de Zapatero sobre la nación como «concepto discutido y discutible». Rosell conecta esta idea con el viraje del PSOE desde una “España diversa” defendida por Felipe González, pasando por una “España plural” bajo Zapatero, hasta llegar a una “España plurinacional” con Sánchez. Esta evolución, según el autor, ha debilitado la identidad nacional española en favor de políticas adaptadas a los intereses regionales.

El autor añade que “no hace falta leer a Richelieu para saber que un buen político es aquel que sabe cuándo abandonar los principios”, destacando cómo esta estrategia se traduce en concesiones al nacionalismo catalán. En este sentido, Rosell advierte del peligro de normalizar debates sobre autodeterminación bajo el paraguas del diálogo político.

Cataluña: ¿un modelo plurinacional?

El artículo también profundiza en cómo tanto Sánchez como Zapatero han hecho esfuerzos por reconocer a Cataluña como una nación dentro del Estado español. Según Rosell: «Zapatero sentenció recientemente en ‘La Vanguardia’ que hay que dispensar a Cataluña ‘identidad nacional’». Esta afirmación se vincula directamente con los pactos alcanzados entre el PSOE y fuerzas como Junts per Catalunya, donde el reconocimiento simbólico y práctico es clave para mantener alianzas parlamentarias.

En este contexto, se menciona cómo estas políticas podrían desembocar en un referéndum deliberativo que legitimaría una eventual autodeterminación catalana. Si bien este escenario es presentado como improbable por algunos sectores, Rosell alerta sobre cómo cada paso dado consolida esta posibilidad: «Nunca se cae dos veces en el mismo abismo… pero siempre se cae de la misma manera», cita del escritor Éric Vuillard incluida para enfatizar este riesgo político.

Un socialismo moldeado por los nacionalismos

Finalmente, Rosell señala cómo las políticas de Zapatero y Sánchez han transformado al PSOE en un partido más cercano al nacionalismo periférico que al socialismo clásico. Este cambio se refleja en las relaciones internacionales del expresidente, quien ahora actúa como mediador entre líderes independentistas como Carles Puigdemont. Su papel no oficial, definido por Rosell como “comodín” o “joker” presidencial, plantea preguntas sobre su responsabilidad política: «Sin cargo oficial alguno que le ampare, Zapatero se ha convertido en el comodín de Sánchez, un as en la manga presidencial».

Tanto Zapatero como Sánchez han adoptado posturas pragmáticas para preservar su poder político a costa de redefinir conceptos fundamentales como nación e identidad española. El debate queda abierto sobre si estas estrategias consolidan una España más inclusiva o si representan una amenaza para su cohesión territorial e histórica.

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