Si Ábalos pone un circo, le crecen los enanos.
El exministro de Transportes y exsecretario de Organización del PSOE vuelve a estar en el ojo del huracán con el nuevo ‘scoop’ lanzado por el diario ‘The Objective‘ y con la habitual precisión de cirujana de Teresa Gómez, que penetra como un bisturí por todo el organismo corrupto que emana de Ferraz y de Moncloa.
En esta ocasión, el medio consiguió un testimonio sumamente clarificador.
En una nueva exclusiva que sacude el ‘caso Koldo’ y el cerco judicial sobre el exministro José Luis Ábalos, su amiga personal Anaís D. G. —la misma mujer que intentó ocultar un disco duro en su pantalón durante el registro de la UCO en la vivienda valenciana del exdirigente socialista— reveló detalles explosivos sobre sus hábitos financieros.
Anaís desmontó la imagen de precariedad económica que Ábalos proyectó públicamente durante meses, asegurando que «no llegaba a fin de mes»:
Aclaró de dónde sacaba el exministro el dinero que manejaba a espuertas:
En la mochila marrón de piel que llevaba siempre en el Tribunal Supremo y en el Congreso y en todos sitios, en una carterita del chino con cremallera rosa. Ahí llevaba dentro ese dinero.
Y ofreció detalles más que jugosos:
Sacaba los billetes de ahí. Yo no sé cuánto dinero llevaba dentro, pero tenía billetes de 200 euros que sacaba, de 50 o de 100. Siempre tenía bastante dinero en efectivo, tenía bastante. Y las reformas que hizo en su bajo, las pagó con el efectivo a los obreros que hicieron las reformas.
Anaís introdujo un elemento que también supuso toda una revelación, el del pago en metálico de las obras posteriores:
Cuando fue la UCO, el garaje estaba con cajas y con un sofá y con todo y no estaban unas estanterías que ha puesto nuevas. Ahora ha reformado el bajo y está completamente diferente y lo pagó con ese dinero en efectivo.
