OPINIÓN / REPASANDO COLUMNAS

Losantos: «Rajoy apuñaló con un articulejo en elpais.cat a miles de catalanes que defendían a España»

El taurino Fernando Sánchez Dragó nos anuncia miles de muertes como castigo por haber "asesinado" al perro Excalibur

En La Vanguardia se insulta a los catalanes antinacionalistas: "coristas", "prefabricados"...

¡Qué mal está sentando en la prensa la relación de Mariano Rajoy y su ‘niña’ con Juan Luis Cebrián! Tan mal como dice mi madre que me sienta el tabaco negro por la mañana. El último arrumaco entre Rajoy y Cebrián ha sido la tribuna del presidente del Gobierno en el diario antes independiente de la mañana para felicitar a éste por su edición en catalán. 

No deja de tener gracia que El País y Cebrián, que se empeñaron en hundir el prestigio de Fraga y Aznar y cerrarles al paso al Gobierno, ahora se hayan rendido a Rajoy.

Pablo Sebastián (Republica.com) destaca que, después de mutilar su propio partido, Rajoy y Soraya ya sólo tienen como único aliado a El País.

Un PP de Rajoy, que se agarra desesperadamente al diario El País de Cebrián, a quien la vicepresidenta Sáenz de Santamaría escolta como una aplicada alumna después de un mutuo intercambios de regalos y parabienes y tras la liquidación o marginación del poco periodismo independiente que va quedando en España. Y una vez que La Moncloa y sus huestes de publicistas en medios públicos y privados ha fracasado de estrepitosa manera en el campos de la comunicación. Solo les queda Cebrián y mientras tanto palos a Mato, Cañete, Gallardón, Aguirre, Cospedal y, finalmente, palos y menos votos para Rajoy. Y todavía hay algunos o algunas en el PP que piensan que todo ello les puede beneficiar.

Ésta es la opinión que tiene Sebastián de la tribuna de Rajoy en El País: una carta de amor a Mas.

Rajoy ayer escribió en el diario gubernamental El País una tardía y empalagosa carta de amor a Cataluña, a ver si con semejante serenata atrae a la Moncloa a Artur Mas en el día después del fracaso del referéndum del 9 de noviembre. De hecho, en la Moncloa están asombrados porque Mas avanza como un zombi hacia el precipicio sin anunciar la retirada de la consulta. ¿Hasta donde quiere llegar se preguntan en Moncloa? Lo que Mas quiere hacer es rendirse en la compañía de todos sus cómplices independentistas para compartir la responsabilidad de haber engañado al pueblo catalán y no quedarse solo. Y, luego, querrá sustituir el referéndum por elecciones plebiscitarias si, al final, sus compañeros de viaje aceptan la lista que él propio Artur Mas pretende encabezar, para salvar a CiU de la derrota a manos de ERC.

Sin embargo, el periodista cree que si mejorase la economía, es decir, el empleo, la tensión social disminuiría.

La clave de bóveda de este laberinto español que nos conduce a nadie sabe dónde, dicho está al inicio de este artículo, reside en la mejora de la economía y el empleo. Si nuevas y buenas señales aparecen en el horizonte la situación empezará a cambiar y mejorará la estabilidad social e institucional del país, porque la paciencia se agota, crece el ruido y se ha desbordado el cáliz de la indignación y solo falta que todo ello llegue a las calles como una riada de imposible control.

El mismo tono encuentro en la columna de Federico Jiménez Losantos (El Mundo) a cuenta del artículo de marras.

Mientras decenas de miles de catalanes, incluidos los que militan en su partido personal (PP), se manifestaban en Barcelona defendiendo la nación española y la condición de españoles de millones de catalanes que viven acorralados por la violencia diaria del separatismo, Rajoy los apuñalaba con un articulejo en elpais.cat del que no se sabe qué asombra más, si la forma roma del bobo solemne sin criterio o el fondo de solemne traición a la nación y a su Constitución que juró cumplir y hacer cumplir.

Pero lo más irritante de la sumisión de Rajoy a los que lo cercaron en Génova 13 la noche del 13-M es que finja normalidad. A sólo tres semanas del plebiscito separatista, con Mas en abierta rebelión contra el Tribunal Constitucional, con los españoles de Cataluña manifestándose contra la dictadura política y mediática del separatismo, con concejales del PP a los que fusilan sus vecinos desde la acera de enfrente sin que la Fiscalía General del Estado haga nada contra los fusiladores, en pleno golpe de Estado

Y ‘cebrianiza’: «Que un presidente del Gobierno, en un día tan simbólico como el 12 de octubre, pueda dirigirse a los catalanes en lengua catalana y a través de un medio catalán tiene también plena congruencia». Claro. La misma que hablar de la Hispanidad refiriéndose al «millón de latinoamericanos» que viven en España, sin nombrar siquiera la lengua española, perseguida en Cataluña con el respaldo de Cebrián y la complicidad de Rajoy.

Y así despide a Rajoy y a Cebrián:

Cuánta miseria y cuánto miserable.

JULIANA NOS DESCUBRE HOY UN GOLPE MILITAR DE HACE OCHO AÑOS

Me parece que a Enric Juliana (La Vanguardia) le habría gustado ser redactor de Diario 16 en Madrid al final del franquismo y en los años de la Transición: reuniones clandestinas con políticos de la oposición, cenas en reservados y conspiraciones. Juliana insinúa que el Ejército estuvo amagando con una sublevación por los pobres catalanes-que-sólo-quieren-ser-libres. En su crónica del día de la Fiesta Nacional, Juliana, retrocede ocho años.

A Bono, pinturero y expresionista, le gustaba calentar el ambiente y un día tuvo un problema serio con el general jefe de la Fuerza Terrestre, con sede en Sevilla. «Es nuestra obligación alertar de las graves consecuencias de la aprobación del Estatuto de Cataluña, en los términos en que está planteado», dijo el teniente general José Mena Aguado durante la Pascua Militar del 2006 y tuvo que ser destituido de inmediato. Al cabo de unos días, Bono presentaba la dimisión. El presidente la tuvo congelada durante tres meses exactos y nombró nuevo ministro de Defensa a José Antonio Alonso, uno de los hombres más serios y discretos del círculo zapaterista. Algún día se conocerá con mayor detalle la tensión que hubo aquellos meses en algunos círculos militares en relación a Cataluña y la inquietud que ello provocó en el Gobierno Zapatero.

Enric, ¿no te da vergüenza asustar así a las mamás de los consejeros de Mas tan de mañana? Si encima hoy lee a Marcello (Republica.com), Enric Juliana sentirá un estremecimiento de placer al ver confirmadas sus revelaciones sobre el peso de los militares en el Estado.

Uno los primeros en abandonar el Palacio fue el jefe del CNI, general Sanz Roldán, porque trabajo no le falta y tampoco está la cosa como para vivaquear por el Palacio Real.

Francesc-Marc Álvaro (La Vanguardia) menosprecia a los catalanes que se manifestaron el 12 de octubre de 2014 en Barcelona en contra del separatismo.

El grupo Societat Civil Catalana (SCC) no se salió ayer con la suya a la hora de llenar la plaza Catalunya, a pesar de tener la colaboración de la mayoría de medios públicos y privados de España, el apoyo de los dos grandes partidos españoles, y muchos recursos, el origen de los cuales -por cierto- todavía no se ha explicado.

SCC y similares acaban haciendo un papel menor, el de coristas de Llanos de Luna. El Estado necesitaba animadores locales y ya los tiene.

El unionismo catalán prefabricado no consigue lo que busca. Ni el 12 de octubre ni el 6 de diciembre, ni con referencias a una hispanidad rancia ni cuando levanta la bandera del patriotismo constitucional.

Buena manera de hacer perder clientes a su señorito, el conde de Godó: «¡Màrius, explícame cómo es que con columnistas tan catalanistas como Juliana, Álvaro y Rahola seguimos perdiendo lectores!». Y Màrius, apretándose las manos, le responderá: «Quizás, señor conde, y disculpe usted mi franqueza, es por eso».

Toni Bolaño (La Razón) da una muestra de lo fácil que es ser catalanista y lo difícil que es ser español en Cataluña: incluso la previsión del tiempo de TV3 está al servicio del ‘proceso’.

La televisión pública catalana auguró el sábado por la noche un diluvio universal en Cataluña. El servicio de meteorología -Meteocat dirigido por Oriol Puig, hermano del conseller de Empresa, Felip Puig e imputado por un juez de Barcelona por unas transferencias de dudosa justificación- no acertó ni una. Confundió, seguramente, deseos con realidad. Llovió por la noche sábado pero la mañana dominical amaneció radiante. Otras televisiones informaban que los riesgos más importantes se corrían por la tarde del domingo. No a las 12 de la mañana. Así fue. Oriol Puig y el altavoz de TV3 no acertaron en sus premoniciones negativas.

Bolaño destaca la presencia de izquierdistas en la manifestación.

En la concentración se distinguían de forma mayoritaria simpatizantes y militantes de Ciudadanos y Partido Popular. También de UPyD. Y por primera vez, militantes de partidos de izquierda hicieron presencia en el acto. Las banderas republicanas identificaban a los miembros de Alternativa Ciudadana Progresista, pero de forma más discreta también se dejaron ver militantes socialistas, de Iniciativa por Cataluña y Podemos. Según Bosch han venido «los que han salido del armario».

USSÍA, CABREADO POR LOS MILITARES DE PODEMOS

Ración doble de Podemos en la prensa.

Raúl del Pozo (El Mundo) ya llama Pablo a Pablo Iglesias, como hace cuarenta años (¡cómo pasa el tiempo, amigo Raúl!) llamaba Felipe a Felipe González.

Como los israelitas con cuernos de carneros, los de Podemos están logrando que las murallas se desmoronen solas. Aún hay gente que cree que está el mar debajo de los adoquines, cuando sólo hay una cloaca. La generación de la rabia lo ve todo fácil: cree que caminarán sobre las aguas de la Casa de Campo y entrarán volando a la Moncloa. Pero, como teme el propio Pablo, éste es el momento en el que los renegados, los rebotados, los tránsfugas y los futuros tarjeta negra se cuelan en la estampida.

Y nos anuncia que Podemos aparece, sin candidato, como primer partido en Valencia.

Había llamado al de Podemos para preguntarle si es cierto lo que me había dicho una diputada, que me informó de que una casa de encuestas desistió de hacer sondeos por encargo porque alucinaban al comprobar que en el voto directo salía Podemos como vencedor, lo cual les parecía inverosímil y fruto de la moda y el esnobismo.

«¿Moda y esnobismo? -responde airado el de Podemos-. Cuéntale que se han hecho otras encuestas en el País Valenciano que han dado un resultado asombroso. A la pregunta ‘¿Quién quieres que sea presidente de la Comunidad Valenciana?’, el 16% contestó Podemos, que ni siquiera tiene candidato; el 16%, a Mónica Oltra, de Compromís; mientras que el PP y el PSOE sacan menos de 10 puntos de intención de voto».

Alfonso Ussía (La Razón) coge una cabreo descomunal al leer las propuestas de los militares colaboradores de Podemos.

Previamente había leído en el diario «El Mundo» un trabajo firmado por Gonzalo Suárez. Una basura. No el trabajo, magnífico, sino el contenido. Según nos cuenta, hay 28 infiltrados de «Podemos» en nuestras Fuerzas Armadas. Son 28 bolivarianos-cubanos-coreanos los que desean quebrar todas las normas y conceptos de los Ejércitos más añejos del mundo. Es decir, que llega al Inmemorial del Rey, creado en el siglo XIII el reservista de «Podemos» Juan Manuel Ojeda, y ocho siglos de heroísmo y lealtad se ponen a temblar. Necios.

Si estos 28 infiltrados lo hubieran hecho en los ejércitos de Corea del Norte, China, Cuba o Venezuela a esta hora estarían diestramente pasados por las armas, o encerrados en las cloacas de la tortura.

He aquí la opinión que le merecen a Ussía algunas de las propuestas:

«Permitir camaretas mixtas inviolables sin orden judicial». Para proceder al fornicio no es necesario ser militar. (…) «Suspender los roles de superioridad y subordinación. Que la obediencia sea motivada». Como en Cuba, vamos. «Impedir y castigar el uso de animales como mascotas». Influencia de Excálibur.

PRADA: GOBIERNA «LA SECTA DEL DINERISMO»

En El País encuentro un par de columnistas preocupados, indignados, airados, irritados (elija usted el término que prefiera) sobre el estado de cosas, pero que no pasan del tópico. Eso sí, adornado con las citas y el estilo pedante de todo progresista con estudios y canas.

Enrique Gil Calvo (El País) encuentra muy fácil la respuesta a la corrupción institucional:

Aquí todo ocurre sin control porque los interventores, los reguladores y los altos funcionarios están sometidos al arbitrio discrecional de nuestros sectarios gobernantes.

Me gustaría saber si Gil Calvo aprobó en los años 80 el sometimiento de todas las instituciones, desde el CGPJ y el TC a las cajas de ahorros, al control parlamentario, o sea, al reparto entre los partidos en el Estado y las comunidades autónomas. Apuesto a que sí.

Joaquín Estefanía (El País) usa el escándalo de las tarjetas de Caja Madrid para arremeter contra las «elites extractivas».

El mundo de la gran empresa, no sólo de las cajas de ahorro, parece estar plagado de conflictos de intereses que dejan poco espacio para controlar la connivencia entre ejecutivos y consejos de administración o equivalentes, comités de remuneración y auditoría, etcétera. La segunda conclusión surge a la luz de los gastos en que incurrió la mayor parte de los privilegiados: con ellos buscaban comprar distancia social respecto a sus semejantes.

esas élites extractivas que se apartan de la obtención del bien común y dedican sus mejores esfuerzos al propio bienestar y al del grupo al que pertenecen. Estas élites elaboran un sistema de captura de rentas que les permite, sin crear riqueza, detraer recursos en beneficio propio.

¡Qué rostro, Joaquín! ¡Elites extractivas! Cuando el consejero delegado de PRISA y verdadero director de El País se va a Barcelona y se reúne con el niño mimado de los corruptos Pujol y la niña mimada del indolente Rajoy. ¡Pero si la elite extractiva sois vosotros!

Juan Manuel de Prada (ABC) considera que hay un pacto entre oligarquías para saquear a los ciudadanos. Para definirlo emplea un concepto curioso, la secta del dinerismo, y un lenguaje copiado a su admirado Francisco Quevedo.

el liberal y el socialista, a la postre, son por igual polillas de nuestro dinero.

en esto consiste, querido lector, la maniobra de despiste de liberales y socialistas, estos monopantos redivivos, para poder saquear a placer la propiedad ajena, como grandes partidarios suyos que son. Fingen que se combaten y aporrean y se hacen pedazos hasta echar chispas, para que la pobre gente ilusa (a la que previamente atiborran con alfalfa liberal o socialista en los negociados de derecha e izquierda creados para tal fin) se incendie, entretenida en una demogresca sin fin, mientras ellos se reparten unas tarjetas de crédito negras como sus almas y se pegan la vidorra padre a costa del dinero del prójimo.

Y, como traen las conciencias en faltriqueras descosidas (donde se les pierde), los muy socarrones siguen alimentando la demogresca mientras tiran de tarjeta: los liberales exigiendo que el dinero fluya sin vigilancia pública, para que sus latrocinios pasen inadvertidos; los socialistas proclamándose celosos vigilantes del dinero público, para podérselo embuchar más fácilmente.

Así funciona la secta del dinerismo; y hay pobrecitos paganos que, encima, les votan.

José María Carrascal (ABC) coincide en el dictamen de Prada, aunque no va tan lejos en sus teorizaciones:

La clase dirigente que emergió de la Transición vino a hacer lo mismo que hizo la que emergió de la Guerra Civil: considerar que España le pertenecía por haber ganado la contienda, la una, y las elecciones, la otra, lo que les daba derecho de dictar las normas a su favor.

Espero con verdaderas ansias una tesis doctoral sobre los privilegios que leyes y disposiciones emanadas de la Constitución del 78 otorgan a los partidos, a los sindicatos, a las organizaciones empresariales, al cuerpo judicial y demás aparato del Estado sobre el resto de los ciudadanos. El día que salga a la luz nos echaremos las manos a la cabeza, al comprobar que hemos creado una nueva clase no muy distinta a la del régimen anterior y bastante parecida a la que Djilas diseccionó en los países comunistas, aunque arropada aquí por el manto de la democracia, en sueldos, pensiones, impuestos, cobertura jurídica, horarios de trabajo y prácticamente todos los aspectos de la vida.

UN PERRO DA MÁS PENA QUE LOS TOROS MUERTOS EN LAS CORRIDAS

La columnista de ABC Esperanza Aguirre, que es además presidenta del PP de Madrid, pone como ejemplo de heroicidad al personal sanitario que atiende a enfermos y contagiados de ébola. ¿Un intento de sacar la pata del PP del hoyo en que la metió el consejero de Sanidad Jorge Rodríguez?

Es probable que en la gestión de toda la crisis provocada por la aparición de un caso de contagio se hayan cometido errores por parte de los responsables políticos o de los propios profesionales de la medicina. Errores que habrá que identificar y responsabilidades que habrá que depurar. Pero, al mismo tiempo, de lo que no me cabe la menor duda es de que, desde que en el mes de agosto un avión medicalizado fue a Liberia a recoger al misionero Miguel Pajares y hasta hoy, han sido muchos los médicos, enfermeras y auxiliares que han tenido y están teniendo un comportamiento ejemplar, abnegado, valiente, generoso y heroico. Esa es la mejor enseñanza positiva que podemos y debemos sacar de este episodio. Es verdad que en España podemos cometer muchos fallos y que puede haber muchas cosas susceptibles de ser mejoradas, pero mientras haya personas como estos médicos, enfermeras y auxiliares podemos mantener el optimismo en el futuro de nuestra Nación.

La columna insulsa del día se la gana Fernando Sánchez Dragó (El Mundo). Este amante de la tauromaquia llora por el perro ‘Excalibur’ como no lo hace por los toros muertos en las plazas. Dragó repudia que se trajese a los dos misioneros enfermos de ébola a España (aunque es lo que aconseja la OMS) y da por muerta a la enfermera Teresa Romero y por último considera el sacrificio de ‘Excalibur’ una pena de muerte. Nuestro castigo, el de los humanos españoles, por este asesinato, será la muerte de miles de nosotros a causa del ébola.

Su dueña contrajo la enfermedad tras una cadena de descuidos propios y ajenos rayanos en el despropósito. Un día, el perro vio como se la llevaban unos hombres vestidos de blanco. La enferma estaba a punto de morir, igual que lo habían hecho los misioneros, pero de eso nunca llegó a enterarse el bondadoso animalillo, que fue sentenciado a muerte por un juez so capa de cínica eutanasia y en contra de lo que la misericordia, la sensatez y los principios de la ciencia exigían. Así se reintrodujo en Caconia la pena capital prohibida al llegar la democracia. La sentencia se ejecutó. El inocente fue asesinado.

Miles de personas murieron en los meses posteriores por culpa de la mezquindad de los misioneros, de la ineptitud, lentitud y corrección política de los políticos, de la falta de preparación del personal sanitario y de la crueldad del juez. Todos los culpables de esa cadena de pecados y delitos siguen en libertad. Será difícil, cuando por fin mueran, que vuelvan a encontrarse con su víctima. Excálibur, nimbado por el martirio, estará en el cielo. Ellos no.

¿Le han metido miedo los animalistas, cuyos rostros desencajados por el odio vimos a las puertas de la casa donde vivía el perro con sus dueños? ¿O son ganas de llamar la atención? ¡Qué viejos están algunos!

José Luis Martín Prieto (La Razón) también lamenta la muerte del perro, pero sin las alharacas de Dragó.

 Las Cortes dirimirán responsabilidades en una Sanidad que (como la Educación) nunca debió ser transferida por el Estado. Este drama mortuorio cuenta con tantos elementos esperpénticos que será conocido como protocolo Excalibur, cuando no hay noticia ni de que los lobos transmitan ébola a los bípedos implumes. Hemos brillado con el rancio y reaccionario refranero: «Muerto el perro se acabó la rabia».

Autor

Pedro F. Barbadillo

Es un intelectual que desde siempre ha querido formar parte del mundo de la comunicación y a él ha dedicado su vida profesional y parte de su vida privada.

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