La alcaldesa de Porriño, un caso más de la vergüenza e indignidad de nuestro sistema judicial. La democracia eleva la corrupción al grado máximo y a los incompetentes a grado sumo. Contratar a Jueces debe estar prohibido, cada uno a sus tareas. Carecen de formación pedagógica y perjudican a parados con alta formación, recibiendo ingresos que limitan sus funciones.

La alcaldesa de Porriño, un caso más de la vergüenza e indignidad de nuestro sistema judicial. La democracia eleva la corrupción al grado máximo y a los incompetentes a grado sumo. Contratar a Jueces debe estar prohibido, cada uno a sus tareas. Carecen de formación pedagógica y perjudican a parados con alta formación, recibiendo ingresos que limitan sus funciones.
Alcaldesa Eva de la Torre. Alcaldesa del PSOE en Porriño

La contratación de jueces para impartir formación en general o en violencia de género o de seguridad vial en particular, no debe estar permitida, debe estar en manos de Profesionales de la Educación. El juez ante estas actividades permitidas por el CGPJ, valida la falta de neutralidad e imparcialidad de los jueces y magistrados.

Los Colegios Profesionales y la ciudadanía en particular deben ponerse de píe e instar a toda nuestra clase política a cumplir la legislación y prohibir actividades propias de la educación a los jueces y demás funcionarios que imparten formación sin conocimientos pedagógicos, además de perpetuar el paro en sectores científicos de nuestros jóvenes premiando a éstos con sobresueldos que los puede hacer llevan a la parcialidad y a situaciones como las que aquí exponemos

El Juez Juan José Trashorras García, con permiso del Consejo General  del Poder Judicial sigue en su acción formativa en el concello de Porriño, cobrando sus emolumentos y en su juzgado emitiendo sentencias. Una situación que nuestro ordenamiento jurídico debe prohibir y sobre todo cuando perjudica de lleno a sectores que están bien formados y en paro, además sin cualificación pedagógica alguna para la enseñanza o formación. El Juez debe estar en su juzgado, trabajando.

No nos extraña la absolución de la alcaldesa de Porriño, deriva en sospechosa, Eva García de la Torre. Es práctica normal en este sistema judicial al que le sale olor a putrefacción por todos los sitios, el más simple de los ciudadanos sabe que la justicia no sólo es un cachondeo, sino que ni existe ni se le espera, casos hay a cientos y especialmente en nuestra política o políticos de pura cloaca.

Aquí en nuestra querida España,  los jueces suelen mostrar claras actitudes de soberbia y de estar por encima de todos sus ciudadanos, especialmente por la patente de corso que vienen haciendo bueno aquello que dice: “Tendrás tanta justicia como dinero tengas para pagarla”. Entran en política y son políticos en lucha permanente, a las pocas horas salen de la política y vuelven a sus juzgados, claro con todos sus salarios incrementados o mejorados, y sus libros dando rendimientos, y con la anuencia y permiso de toda nuestra clase política llena de mediocres y de personas sin decencia ni escrúpulos.

Antes de centrarnos, debemos destacar que la alcaldesa de Porriño, en su actividad privada demostró poca o ninguna ética, recordemos que al poco de ser alcaldesa le embargaron el sueldo por deudas privadas, cuestión que a ella le debió presidir el sentimiento de una dimisión sin discusión, cosa que no hizo, ni se le pasó por la cabeza. Debía de haberse visto en el ejemplo de su compañero de partido Raúl Francés, que no dudó ni un minuto en marcharse a pesar de haber demostrado siempre ser una excelente persona.

Al caso, Eva de la Torre, siendo alcaldesa de Porriño, entregó a un cliente suyo, un documento falsificado, lo que la propia alcaldesa reconoció como hechos probados y hechos cometidos  por ella, para hacerles creer que había instado la ejecución de un acto judicial, a pesar de eso el Juez Trashorras, contratado por ella directamente para impartir formación, fue absuelta, para indicar que la actitud de la alcaldesa es reprochable pero no infracción penal alguna. A todo esto hay que unirle que el fiscal solicitó para ella entre otros delitos, el de deslealtad profesional, pidiendo una multa para la regidora

Para sumar al cúmulo de variables que afinan las sospechas,  le podemos unir que el Juez no dejó declarar al perito, y con acierto porque éste había estado presente en la vista cosa que no podía hacer, lo que nos hace sospechar de la situación todavía más,  porque todo perito sabe y conoce, que no puede entrar en sala sin ser llamado para mantener su escrupulosa neutralidad. La experiencia nos indica que todo ha sido demasiado irregular, y si le sumamos la contratación directa en mayo del Juez que emitió la sentencia absolutoria de la Alcaldesa Eva de la Torre en noviembre, blanco y en botella, el PSOE debe cambiar de hábitos y tomar mediadas.

Lo grave de todo esto queda palmario, una vez más las cúpulas de los partidos justifican lo injustificable, todo el mundo tiene derecho a discrepar de las resoluciones judiciales, en el presente caso las irregularidades son notorias, las sospechas de conductas o actitudes incorrectas populares, y los partidos políticos y el Consejo General del Poder Judicial como siempre viendo su culo.

Para finalizar, nos preguntamos qué han hecho los colegios profesionales para ejercer sus acciones disciplinarias, tanto al que pertenece la autora reconocida de la falsificación en documento público la Alcaldesa Eva de la Torre , como el colegio al que pertenece el perito, que nosotros sepamos no hay noticias ni las esperamos.

Para terminar, La dimisión y o el cese de Eva de la Torre ya está tardando, no es explicable que el PSOE no actúe, y mucho menos que la oposición esté en silencio. Igualmente, es imprescindible que el Juez deje de impartir la formación, y se vuelva a su juzgado, dejando la misma para los profesionales de la formación y si están en paro que el dinero a mayores que cobra sirva para los profesionales adecuados.

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