El planeta vuelve a oler a pólvora. Bajo el rugido de misiles y el eco de sirenas en Teherán, Pedro Sánchez ha empuñado las redes sociales como su trinchera política. Desde su cuenta en X, el presidente lanzó una andanada de palabras que resonaron como un disparo de advertencia al corazón de Washington y Tel Aviv: “Rechazamos la acción militar unilateral de EE.UU. e Israel” .
Con tono firme y gesto de alarma, el jefe del Ejecutivo español denunció lo que calificó de “escalada peligrosa” que amenaza con arrastrar al planeta hacia una tormenta de fuego. “Exigimos la desescalada inmediata y el respeto al derecho internacional”, sentenció, antes de advertir que “el mundo no puede soportar otra guerra prolongada y devastadora en Oriente Medio” .
Rechazamos la acción militar unilateral de EE.UU. e Israel, que supone una escalada y contribuye a un orden internacional más incierto y hostil.
Rechazamos igualmente las acciones del régimen iraní y de la Guardia Revolucionaria. No podemos permitirnos otra guerra prolongada y…
— Pedro Sánchez (@sanchezcastejon) February 28, 2026
Pero Sánchez no se detuvo ahí. También dirigió su artillería verbal contra Irán y su Guardia Revolucionaria, a quienes acusó de contribuir al polvorín regional. “Es hora de silenciar las armas y dar paso al diálogo”, proclamó, como si tratara de apagar un incendio con palabras de paz en mitad del bombardeo.
Mientras tanto, las calles de Teherán vibran con el estruendo de las explosiones. Según testigos, al menos tres detonaciones estremecieron el cielo iraní, una de ellas tan cerca de la residencia del líder supremo Alí Jamenei que muchos creyeron estar ante el preludio de una guerra abierta. Israel, por su parte, defiende la ofensiva asegurando que su objetivo es “eliminar las amenazas” que se ciernen sobre su territorio.


