Victor Entrialgo De Castro: «El país duerme la siesta»

Victor Entrialgo De Castro: "El país duerme la siesta"

Ya no sólo la ciudad. El país entero duerme la siesta. No es ya la vida del Magistral y Ana Ozores, la vida personal y cotidiana la que late puertas adentro. Aquí es la vida pública la que está en juego, los asuntos de todos, nuestra organización política, nuestra Constitución de 1978 que trajo de 40 años de paz lo que está siendo subvertido desde la nocturnidad, por un gobierno semiclandestino que escribe en un BOE con renglones manchados de sangre que pretende tapar con tipex mientras sus escribas en los medios silban una viejísima canción republicana de cuando la guerra.

Vivimos dentro de una falacia en la que la gente va buscando su acomodo. Mientras nos distraen con una televisión pública bolivariana, éste país está sufriendo indignidades que la historia no recuerda.

Mientras un gobierno construido con castillos de naipes de casino de pueblo subvierte el orden constitucional, la oposición actúa con cálculos electorales sin un discurso de estado que diga a los españoles lo que está pasando aún a riesgo de perder cuatro escaños en Madrigal de las Altas Torres, que si fue lo que fue, más tarde o más temprano volverá a serlo.

Vivimos la locura de las redes y cada vez es más dificil una conversación tranquila. Una conversación de verano en la que se escuche, en vez de ésta barahúnda de mercachifles, las olas rompiendo en la orilla.

Porque la esencia de España sigue latiendo por supuesto en la Regenta de Vetusta, en las playas de Sorolla, en esa España del Quijote y Sancho que busca con recelo y mascarilla el mar o alguna pequeña aventura en su coche por amortizar, esos pueblos auténticos donde reverbera desde la sombra del bar el sol de mediodía y de donde algunos mercachifles no debieron salir jamás.

Mientras, el gobierno intenta derribar el orden constitucional que trajo la paz hasta que llegaron estos gaznápiros, la Monarquia juancarlista que a algunos demagogos de tebeo el trasero les hacía rebulguillos por visitar con sus anchoas y hoy tratan de derrocar.

Mientras el gobierno trata de derrocar la paz, el orden y al Rey mejor preparado de la historia de España, ejemplo de todos en talante, en educación y por supuesto en sentido del Estado, la gente trata de resistir una ignominia tras otra en las redes como puede. Y ayer mismo una decisión histórica de Europa sobre Europa con 750.000.000.000 millones de euros 140.000.000.000 millones para España y unos aplausos televisados por Moncloa donde jamás se ha visto junto tanto pelota.

Las redes son un desahogo con muchas limitaciones y sirven para lo que sirven. Como escuchar mientras se duerme la siesta cómo rompen en la orilla las olas del mar esperando que la brisa marina y cualquier chorrada derribe el castillo de naipes de éste gobierno que preside un cretino que además de cargarse el PSOE rescató a un carromato de saltimbanquis camino de su desaparición. Pero al menos relaja para seguir luchando. Un murmullo puede acabar con un ejército y hasta con un gobierno, cuando es verdad.

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