Eleonora Bruzual

Un canalla llamado Maduro

Puedo relatarles más espantos, puedo detallar más penurias, más degradación, más torturas del heredero del truhán Hugo Chávez

Un canalla llamado Maduro
La periodista Eleonora Bruzual. PD

Ese que termina de devastar Venezuela, de matar de hambre y enfermedad a su pueblo

Con esa verborrea hipócrita donde términos como pueblo, hermano, casa grande y otras entelequias construyen un discurso manoseado y falaz, Nicolás Maduro fue el primero en manifestarse como el «Generoso y solidario» mandatario que sensibilizado ante la tragedia vivida hace una semana en Ecuador, envío toneladas de alimentos, medicamentos, equipos quirúrgicos y un contingente de médicos, ingenieros y rescatistas militares y civiles.

Todo muy loable hasta que los que me lean sepan que Nicolás Maduro un tiranillo brutal, inepto y mentiroso, toma recursos que se le niegan o birlan a los habitantes de Venezuela y con lo que literalmente es «Escapulario ajeno», gana unas indulgencias que por bandido no le corresponden.

Un titular muestra la vil patraña: «Venezuela el primer país en enviar alimentos y medicinas tras terremoto en Ecuador» y otra de las tantas cómplices en esta Peste roja que nos mata -la embajadora de Venezuela en Quito, Carol Delgado- se llena su gran bocota anunciando los aviones que han salido rumbo a ese país con ayuda humanitaria (víveres, medicamentos, material y equipos de socorro) pero igual calla la desesperación de millones en largas colas para terminar no pudiendo comprar nada, porque aquí no hay nada y lo que hay, con este rápido envío, constatamos que un régimen nefasto, inhumano, ladrón lo tiene acaparado.

La desalmada Carol Delgado se vanagloria al anunciar: «Toda vez que se supo por los medios del terremoto que se sufrió, recibí la llamada del presidente Maduro pidiendo activar de manera incondicional la solidaridad con el pueblo y el gobierno de la República del Ecuador». Desalmada porque ella, aunque en Quito no vive penurias, sí conoce las terribles carencias que padecemos en Venezuela, pero como su jefe, la mentira es el mensaje y su cosecha la gratitud de los que necesitan bastante menos que los desesperados venezolanos de insumos que desaparecieron hace tiempo.

Esta «Generosidad» sin otro motivo que hacer creer que con esta maligna revolución nadamos en abundancia, es la respuesta de unos malhechores civiles y militares en el Poder a la protesta que el pasado 12 de abril realizaron médicos y otros trabajadores de la salud donde en la calle denunciaron que los hospitales públicos y clínicas privadas enfrentan alrededor del 90% de desabastecimiento en medicamentos y que los primeros «funcionan gracias a la donación de familiares, vecinos y amigos de los enfermos». Es la respuesta a las madres desesperadas por no tener leche para sus niños, no tener arroz, granos, harina, azúcar, en fin ver pasar hambre a su familia mientras una camarilla de sinvergüenzas se enriquece más y más y entretanto el hambre cobra vidas…

Dejaré aquí constancia de un hecho infame. Lo ejecutó uno de esos cómplices que desde el Poder Judicial avalan todo crimen cometido por la banda gobernante. En este caso ha sido un juez de nombre Oswaldo Tenorio se negó a dar el amparo a la salud para niños con cáncer solicitado por una organización de apoyo social (Cecodap). Su abogado Carlos Trapani, solicitó medida preventiva ante la escasez de medicinas pediátricas y las denuncias del fallecimiento de 100 neonatos, en lo que va de este año por falta de medicamentos y deterioro en hospitales. Ante esto, eso que funge de juez y por sus actos deducimos la catadura humana que posee, rápidamente negó la solicitud de amparo a esas criaturas abandonadas por un régimen al que le interesa más aparentar internacionalmente que resolver el drama de sus connacionales

El martes 19 de abril, irónicamente el mismo día de conmemoración de la primera Acta Independentista de Venezuela, desesperados caraqueños con el hambre borrándoles la condición humana Intentaron -en la avenida Baralt, una céntrica arteria vial de la ciudad- saquear un camión cargado de arroz y fueron repelidos por la policía y la Guardia Nacional dejando como saldo muchos heridos y detenidos. Un caso entre cientos más, porque no olvidemos que la condición humana es un lujo cuando el hambre apremia.

Puedo relatarles más espantos, puedo detallar más penurias, más degradación, más torturas del heredero del truhan Hugo Chávez, ese que termina de devastar Venezuela, de matar de hambre y enfermedad a su pueblo. Una marioneta puesta por los tiranos cubanos para acabar de saquear nuestro país y convertir a un pueblo en mendicantes sumisos. Puedo mostrar más crímenes de ese canalla llamado Nicolás Maduro y de su maligna camarilla hamponil millonaria en culpas y plata y sin honradez y piedad alguna.

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