Acusan a Soraya de haber convertido al Gobierno de España en "un grupo de burócratas alejado de la calle"

¿Lo de Rajoy es fallo de comunicación o falta de colmillo político?

El malestar de los VIP del partido cada día que pasa aumenta un grado más

¿Lo de Rajoy es fallo de comunicación o falta de colmillo político?
Mariano Rajoy. ET

Con el aborto han dejado patas arriba la imagen de unidad interna del PP, puesto de uñas a su electorado más centrista y desactivado los mensajes de recuperación

Barones populares, así como parte de la cúpula del partido, achacan al Gobierno «falta de colmillo» político.

Una crítica frecuente que se hace a los ministros desde la formación de la gaviota es haber interiorizado tanto que son «meros gestores», que toman sus decisiones sin preocuparse por las consecuencias que tienen en la calle.

«Se han creído que esto es China, donde el Gobierno gestiona y el partido se encarga de la política. Pero España es una democracia europea donde lo importante es la opinión de los ciudadanos», se quejaba esta Navidad un mandamás del PP que ponía en evidencia lo dicho anteriormente.

La secretaria general del Partido Popular, María Dolores de Cospedal, no ha dejado de advertir de esta «anomalía» en sus citas semanales con Mariano Rajoy en La Moncloa. Siempre, señalan las fuentes consultadas, ha obtenido una «curiosa» respuesta del presidente:

«Sí, tenemos que hacer más política».

Desde Génova 13, donde el hartazgo cada vez es mayor, se apunta a la vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría como la culpable de haber convertido al Gobierno de España en «un grupo de burócratas alejado de la calle».

«La situación económica era tan grave que requería actuar con urgencia, mano de hierro y sin contemplaciones», apunta como excusa un «apparatchik» monclovita.

Pues bien, ahora la economía da signos de mejoría: el número de parados disminuye, la prima de riesgo baja, el consumo aumenta, el turismo va como un tiro, nuestras empresas exportan…

Es decir, ya sólo tocaría salir a anunciar a los españoles la buena nueva de la recuperación.

¡Por fin, tras tanto sufrimiento y «píldoras amargas»!

Por eso nadie logra entender el motivo por el que en La Moncloa, justo en este momento, a cinco meses de un sondeo nacional tan valioso como las elecciones europeas, se ha dado salida a un asunto como la reforma de la ley del aborto, aplazado sine die desde el mes de octubre por Sáenz de Santamaría, debido al enfoque de máximos con que la ha abordado Alberto Ruiz-Gallardón, y que divide incluso al Consejo de Ministros.

Tan curiosa decisión, amén de colocar patas arriba la imagen de unidad interna del PP y poner de uñas a su electorado más centrista, se ha cargado de un plumazo la política de comunicación de la recuperación.

Sin contar, además, con que ha permitido al PSOE movilizar a su «parroquia» en vísperas de las elecciones europeas.

«Otra ‘victoria’ más de la comunicación del Gobierno», se remata desde la sede nacional del Partido Popular.

De esto, muy probablemente, habrá tratado el comité de dirección del PP en su cita con Rajoy en Toledo este fin de semana.

Porque el malestar de los VIP del partido cada día que pasa aumenta un grado más.

 

Autor

Antonio Martín Beaumont

Antonio Martín Beaumont, politólogo y periodista, es el actual director de ESDiario.com.

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