Un viaje que parece fake pero que es real.
Irene Montero, la ministra española del 8-M, está en Washington, en la Casa Blanca, para hablar de feminismo y antirracismo en alianza con los Estados Unidos. Después pasará por Nueva York. Y ha tenido suerte en escaparse la podemita de España en un momento en el que recababa muchas miradas por su desastrosa forma de obedecer a Pedro Sánchez sumisa y dejándose censurar.
Primero fue el ridículo en rueda de prensa, donde la ministra portavoz impidió a Montero valorar el drama de Melilla, y después fue la propia podemita la que completó un canutazo ante los medios que dio verdadera vergüenza ajena, repitiéndose en bucle para no responder nada. Una auténtica traición a sí misma. Así que el viaje americano le ayudará a despejarse…
Serra y Pam, asesoras feministas y agresoras de mujeres
Pero lo verdaderamente grave del viaje, si dejamos de lado que han ido en el Falcon, es con quién ha ido Irene Montero. Salen en todas las fotos. No tienen ni pizca de vergüenza.
La de «puta coja» a una compañera

La primera es Ángela Rodríguez, alias ‘Pam’, secretaria de Igualdad pero que tiene una historia deleznable tras de sí. La buena de Pam llamó «puta coja» a una compañera de partido discapacitada física- en una disputa interna.
Debe ser que en el nuevo feminismo se permiten estos ‘detalles’.
La de «cocainómana, zorra y mala madre» a una policía
La segunda es Isa Serra, vieja conocida podemita. Condenada a 19 meses de cárcel -no la pisó- fue inhabilitada para la Asamblea de Madrid, donde ejercía, de modo que le pareció una idea genial a Irene Montero recogerla como asesora y ponerle un sueldo tremendo.

Isa Serra fue condenada por la Justicia por, entre otras cosas, insultar salvajemente y agredir a una mujer policía. Muy sorora ella:
Profirió insultos dirigidos a los agentes en general, así como en particular a una agente de Policía Municipal, diciéndole: ‘Eres cocainómana’, ‘mala madre, hija de puta, con todo lo que hemos luchado las mujeres, contigo se pierde todo, no te quieren ni tus propios compañeros’. A otra agente de Policía le dirigió frases como: ‘Hija de puta, puta, zorra; que te follas a todos los policías municipales’. ‘Vergüenza, si fuera tu hijo tendría que coger un arma y pegarte un tiro’. La acusada, además de proferir insultos a los agentes, procedió también a dar empujones y lanzar objetos contundentes a los mismos».
Y ahora vende por América las maravillas del feminismo español.
Para salir corriendo.

