En el Hotel Four Seasons de Madrid, ante un auditorio repleto de figuras destacadas del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo no se contuvo. Durante el desayuno informativo en apoyo a Alfonso Fernández Mañueco, candidato a la reelección en Castilla y León, el líder del PP dirigió una crítica directa al presidente del Gobierno. «Sánchez no es una víctima de la corrupción, es un encubridor, cómplice o colaborador«, afirmó con contundencia, marcando un momento crucial en la precampaña electoral.
Feijóo centró su intervención en la denuncia del sanchismo, responsabilizándolo de una docena de investigaciones por delitos. Recordó casos como la Operación Delorme, donde ex altos cargos socialistas están implicados en adjudicaciones irregulares de mascarillas durante la crisis sanitaria. Para Feijoo, el entorno de Moncloa se dedica al «autoservicio»: no hay un verdadero servicio público, sino un aprovechamiento de lo público. Y concluyó: es necesario «limpiar la Moncloa de corrupción». Estas declaraciones cobran relevancia tras recientes investigaciones que implican al Ejecutivo en tramas de influencia, incluso mencionando a la esposa de Sánchez.
El líder del PP ha vuelto a denunciar el desolador panorama que padece España por culpa del actual Gobierno y los problemas que provoca como, por ejemplo, la presión fiscal que asfixia a los ciudadanos: los españoles «pagan demasiados impuestos» en un país donde «poco funciona con normalidad». Además, alertó sobre un modelo de crecimiento insostenible basado en una inmigración masiva poco cualificada. La falta de viviendas, el deterioro de las carreteras y las huelgas en el sector sanitario fueron otros puntos que sacó a relucir. Feijóo mostró su apoyo a los profesionales sanitarios: «Nosotros sí les vamos a escuchar».
España, por detrás de Ruanda en democracia
Feijóo no escatimó al presentar cifras contundentes. Según el último informe sobre percepción de corrupción de Transparencia Internacional, España tiene el peor índice de calidad democrática en 30 años, incluso por debajo de Ruanda o Botsuana. «El país se desmorona debido a un Gobierno irresponsable», comparándolo con un «fallo multiorgánico». Hizo un llamado a la unidad para regresar al «primer mundo» y criticó a Sánchez por asumir la presidencia sin haber gestionado «un euro público». Enumeró las características que debe tener un buen presidente: defensa del interés general, conocimiento real, humildad, deseo de gobernar y experiencia.
- Defensa del interés general: Anteponer España a cualquier pacto.
- Conocimiento: Sánchez carece de gestión efectiva.
- Humildad: Brilla por su ausencia en Moncloa.
- Ganas de gobernar: Feijóo percibe desinterés.
- Experiencia: Esencial para no aprender sobre la marcha.
Feijóo también ironizó sobre Sánchez recordando que al presidente le encanta el poder pero se aburre al gobernar.
