La familia de Charlie Kirk
Los asesinos nunca lo piensan todo, tan solo lo que les conviene. Si profesaran la religión de la duda el mundo sería mejor, pero no es el caso. Los asesinos nunca dudan. Simplemente llevan a cabo sus propósitos, si no surge nada que se lo impida. Por otro lado, no estoy en absoluto de acuerdo con el bruto de Trump, que ha pedido la pena de muerte para el asesino. El Estado nunca debe ponerse a la altura de los peores. Una vida entera en la cárcel ya le da tiempo para meditar y quizá para arrepentirse de lo hecho. ...