Burrada de Nicolás Maduro
Parece mentira que un tipo que lleva tantos años atornillado al poder no sepa distinguir entre una amenaza retórica y otra brutalmente cierta, como la que lo llevó a la cárcel. Debería haber tenido un poco más de recelo, pero ya le faltó en el caso de María Corina Machado. Pudo resolver la situación, aparentemente, en aquella situación, pero ahora ya no. En aquella situación, Maduro se quedó con el poder real, pero su opositora con el cariño de la inmensa mayoría de los venezolanos. Esa mayoría sigue creciendo, o eso parece, en vista de la marcha de los acontecimientos. ...