Los niños, los niños
Si hay algo de pureza en el mundo está en los niños. Los adultos son, por regla general, arbitrarios, injustos e interesados. Su amor a la justicia se resume en el dicho «se acuerda de Santa Bárbara cuando truena». Este proceder de los mayores, esta costumbre no tan edificante, desconcierta a los pequeños y tarde o temprano los contamina, siempre en términos generales. Pero antes de que se dé el caso, los desconcierta. Lo que ven no encaja todavía en su ánimo, aún tardarán un poco en acostumbrarse a la dura realidad. Mientras llega el momento, se refugian en el ...