'Sálvame' explota televisivamente el mal rollo entre sus colaboradoras

Lydia Lozano se toma la revancha y provoca la estampida de Belén Esteban entre lágrimas: «¡Tú a mi no me mandas callar!»

Belén Esteban recupera una entrevista de Lozano de alto contenido erótico

Lydia Lozano se toma la revancha y provoca la estampida de Belén Esteban entre lágrimas: "¡Tú a mi no me mandas callar!"
Belén Esteban y Lydia Lozano. Mediaset España

Cómo crear un conflicto en ‘Sálvame’: un colaborador suelta un secreto a medias sobre otro. Se crea una intriga. El programa especula. Un tertuliano suelta la verdad y humilla al contrincante. A los pocos días, éste se venga y la audiencia sube. En realidad es muy simple. Esto es lo que le ha pasado a Belén Esteban y a Lydia Lozano, que el pasado 26 de diciembre de 2013 vivieron una nueva batalla en su ya cansina guerra personal.

    

Belén Esteban ya no quiere hablar de su vida privada. De hecho, su más reciente ex novio ha parecido en varios medios poniéndola a caldo y ella se ha negado a entrar en el juego. La ‘princesa’ está rehabilitada y renovada. La pregunta es: ¿de qué sirve entonces esta mujer si no es para contar sus miserias? Para contestar, y para crear una nueva trama en la co-presentadora, en ‘Sálvame’ han rescatado un viejo hilo argumental que ha puesto a Belén Esteban de nuevo en el candelero: su histórica guerra con Lydia Lozano.

El último enfrentamiento entre ambas mujeres comenzó el 20 de diciembre de 2013 cuando se supo en ‘Sálvame’ que Kiko Matamoros había concedido una entrevista en ‘¡QMD! en la que, entre otras muchas cosas, afirmaba que:

«Lydia Lozano es una indigente emocional. No olvido lo cruel que fue con Carmina Ordóñez (a la que Matamoros representó durante años). Creo que había un ajuste de cuentas por celos porque compartieron amor por el mismo hombre, pero ese hombre estaba locamente enamorado de Carmen».

Estas palabras hicieron que aquel día, Lozano abandonase el plató entre lágrimas y pidiendo que no hablaran más de su vida privada. Pero como ‘Sálvame’ es así, pasado el fin de semana, se volvió a sacar el tema y se hizo una quiniela para saber cuál fue el hombre que compartieron Lydia y Carmina Ordóñez. Desoyendo las advertencias de sus compañeros, Belén Esteban reveló que este individuo era Antonio Arribas, animador de la jet marbellí fallecido en 1994.

Pero aunque Belén parecía feliz por ‘fastidiar’ a su compañera, Lozano pareció no estar afectada por el asunto y se lo tomó casi a risa. No era así.

BELÉN ESTEBAN SE MARCHA DE ‘SÁLVAME’ ENTRE LÁGRIMAS

El 26 de diciembre de 2013, los tertulianos hablaban de las espantosas Navidades que habían pasado algunos famosos como Ortega Cano o Isabel Pantoja. Y Belén Esteban, tan poco refinada ella (y orgullosa de serlo), hizo algo que sacó de sus casillas a Lozano, quien, a gritos, soltó todo lo que llevaba días guardándose:

«Estoy hasta las narices de que me mandes callar. A mí sólo me manda callar mi madre y no lo hace. Estoy hasta las narices de que Belén Esteban me mande callar. Yo me callo cuando me da la gana».

Y mientras, Belén Esteban, gritaba como una desquiciada y repetía como un loro:

«¿Puedo hablar? ¿Puedo hablar? ¿Puedo hablar? ¿Puedo hablar? (y unas quince veces más)».

Y luego, para poner una guinda en el pastel, Belén amenazó con revelar más amantes secretos de Lydia Lozano. La rubia hizo oídos sordos a esta amenaza y volvió a lo suyo:

«Estoy harta de que me manden callar».

Belén, mientras, seguía atacando con el tema de los amantes de Lydia (cada loco con su tema).

«Tú estás molesta por lo de Antonio Arribas. la diferencia entre tú y yo es que yo no lloro por los amores de verano y tú sí. Como pasó con Pipi Estrada».

¿Perdón? ¿Lydia Lozano estuvo con Pipi Estrada? Eso no lo sabíamos. Lo raro es que no se habló más del asunto y la discusión fue a más hasta que la Esteban se quejó de que su compañera también había vendido su vida. Lydia defendió que ella no ha revelado ninguna discusión con su marido, y que ha rechazado muchas entrevistas. Belén Esteban se puso muy nerviosa, y pidió abandonar el plató para no seguir alterándose.

Así, casi entre lágrimas, Belén se fue y el resto de colaboradores, en especial Kiko Hernández, Kiko Matamoros y Mila Ximénez, atacaron a Lydia si piedad, echándole en cara que ella también ha vendido su vida mientras que la periodista decía que su caso no se puede comparar con el de la Esteban.

Al rato, Belén regresó con un nuevo ataque: había recuperado una entrevista que Lydia había concedido a la revista ‘Primera Línea’ en la que confesaba sus mayores secretos y deseos amatorios. Lo gracioso era ver cómo leían sus declaraciones sin poder decir la palabra prohibida: «sexo». Claro, hay que tener en cuenta el pedazo de multa que le ha caído a Mediaset por violar el horario protegido. ¿No es más grave ver como dos personas se despellejan, se gritan y se traicionan que decir esa palabra?

Autor

Sergio Espí

Sergio Espí, guionista y crítico de televisión de Periodista Digital, responsable de la sección 3segundos.

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