El complejo sistema electoral estadounidense 

Por Carlos de Bustamante

(Sello de la Comisión Federal de Elecciones)

Siempre me ha parecido muy complicado el sistema electoral estadounidense,y alguna vez he intentado entenderlo por las explicaciones de Wikipedia pero no lo he conseguido. En cambio, ha salido estos días un artículo en Actuall, de Nemesio Rodríguez Lois, que me ha parecido más claro y muy ilustrativo sobre como funciona, y como con este  complejo sistema se puede ganar en votos y sin embargo perder las elecciones.

Empieza señalando algo que ya sabemos: que la candidatura demócrata es agresivamente abortista y que son dos esta vez los grandes contendientes: Donald Trump por el Partido Republicano y Kamala Harris por el Partido Demócrata.

Y añade que de lo que menos debemos fiarnos es de las encuestas porque el sistema electoral norteamericano es más complicado de lo que parece a simple vista. Veámoslo.

“La votación en los Estados Unidos se realiza de un modo indirecto o sea que –en teoría- el pueblo vota por unos delegados que son quienes deben elegir al Presidente. Una reminiscencia del siglo XVIII cuando los Estados Unidos estaban formados únicamente por trece colonias.

En el llamado Colegio Electoral cada estado de la Unión Americana cuenta con un número determinado de votos. La suma de los votos de todos los estados nos da un total de 538 y para ser elegido Presidente basta con la mitad más uno o sea 270. ¿Y cómo se adjudican esos votos electorales?

El candidato que resulte triunfador en un estado –aunque sea por una cantidad ridícula- se los lleva todos. Ejemplo: Si en un estado que cuente con 10 votos electorales, Kamala logra 535 mil votos y Trump 534,900 ocurre que Kamala se lleva la totalidad de los 10 votos. Esto es algo a todas luces injusto ya que esos 10 votos deberían repartirse de manera proporcional según la votación alcanzada por cada candidato. Pero la realidad es que quien gana se lo lleva todo y quien pierde –aunque sea por lo negro de una uña- lo pierde todo.

Esto va a traer como consecuencia que haya estados que son claves y otros que no lo son tanto. Y la existencia de estados clave –los de mayor número de votos- va a propiciar que los candidatos concentren toda su atención y actividad en conquistar precisamente esos estados que son decisivos para lograr el triunfo. Y es tal la importancia de esos estados que bastan once de ellos para asegurarle el triunfo a cualquier candidato.

Esos estados clave, los de la victoria, son los siguientes: California, Nueva York, Pennsylvania, Illinois, Texas, Ohio, Michigan, Florida, Nueva Jersey, Massachusetts y Carolina del Norte. Todos ellos suman más de los 270 votos necesarios para ser proclamado Presidente Electo de los Estados Unidos.

Este extraño mecanismo va a producir un fenómeno muy curioso: Puede darse el caso de que un candidato logre una abrumadora mayoría en 39 estados, de que alcance una alta votación en los 11 restantes y de que –a pesar de todo- pierda la elección por no haber triunfado plenamente en los 11 estados de la victoria.

Puede perder la elección a pesar de haber superado a su vencedor en votos electorales. Esto ocurrió en 2016 cuando la demócrata Hillary Clinton obtuvo más cantidad de votos populares pero perdió porque Donald Trump obtuvo un mayor número de votos electorales.

Esto obliga a los contendientes a que hagan campaña con mentalidad de inversionistas o sea concentrando los esfuerzos en aquellos estados que puedan darles el triunfo….aunque se despreocupen de los 39 restantes.

En fin, que después de haber visto sorpresas como el fallido atentado contra Donald Trump o la retirada imprevista de Joe Biden que le pavimentó el camino a Kamala Harris todo hace suponer que nos esperan acontecimientos aún más imprevistos durante los dos meses que dure la campaña”.

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Tres foramontanos en Valladolid

Con el título Tres foramontanos en Valladolid, nos reunimos tres articulistas que anteriormente habíamos colaborado en prensa, y más recientemente juntos en la vallisoletana, bajo el seudónimo de “Javier Rincón”. Tras las primeras experiencias en este blog, durante más de un año quedamos dos de los tres Foramontanos, por renuncia del tercero, y a finales de 2008 hemos conseguido un sustituto de gran nivel, tanto personal como literario.

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