Ya va a hacer un mes que le he pedido a vuesarcedes que me dijeran o dijesen de qué querían que hablásemos en este blog (vean “De qué quieren que…”) y uno, que está oído avizor, no ha detectado ninguna respuesta. Y de lo que no cabe duda es de que acontecimientos, algunos de ellos grotescos, ocurrido han y bien podíamos haber hablado a propósito de ellos en estas páginas que mi señoría creó para eso, para comentar y reflexionar conjuntamente acerca del acontecer de actualidad que nos brindara o brindase la vida misma. Pero nada: que vuesarcedes empeñado se han en que esta página sea un lugar en que mi señoría se dedique en solitario a rezongar que, como saben vuesarcedes no es otra cosa para el DRAE que “gruñir, refunfuñar a lo que se manda, ejecutándolo de mala gana”. Y eso me temo que va a ocurrir: que me voy a erigir en un viejo gruñón para refunfuñar yo solo, de momento, eventuales sucesos que acontezcan en España, porque lo que suceda en el resto del mundo apenas me va a preocupar ya que hay otros que lo hacen, aunque no sea con el exquisito estilo literario con que lo haría mi señoría, ya que, aunque me esté feo decirlo, como yo es que no saben, pobrecillos.
Y en esta piel de toro (bueno, y de vaca, no me vaya a denunciar el Ministerio de Igualdad, porque esto del sexo -del género que dirían ellos- es algo muy serio y en cuanto se apruebe la ley Trans…-); en efecto, en esta piel de toro y de vaca sucedido ha ayer mismo, por ejemplo, que el todavía y no sabemos hasta cuándo Presidente del Gobierno, Doctor don Pedro Sánchez dicho ha, cuando el todavía ministro de Consumo y hasta no sabemos cuándo, señor Garzón, se ha quejado de que los españoles ingerimos mucha carne, repito que dicho le ha el que ahora hace de Presidente que “Sobre esta polémica, a mí donde me pongan un chuletón al punto, eso es imbatible”. Y el caso es que lleva toda la razón, porque si al todavía no sabemos hasta cuando Presidente del Gobierno actual, Doctor Sánchez le mola tanto la ingesta cárnica, que salga antes el no sabemos hasta cuándo ministro de Consumo diciendo que en este país se jala mucha chicha, churrasco o pulpa y que hay que engullir o zampar menos de eso… Hombre, que hace feo. Que ahí hay una clara controversia entre dos miembros de un mismo gobierno. Por un lado, el que no sabemos hasta cuando actual Presidente del Gobierno versus -que dirían algunos, pero muy mal dicho-; versus, repito, el no sabemos hasta cuándo ministro de Consumo. ¿Y qué hacemos?
¿Puede esto provocar un fuerte antagonismo digamos ´intragubernamental´ hasta el punto de que hubiera o hubiese que declarar algo así como una crisis de gobierno? Mi señoría cree que no, que de crisis ni hablar, pero que este “statu quo” no es nada ejemplar ni envidiable y que mi señoría cree que el todavía ministro de Consumo se ande con cuidado porque hoy por esto, mañana por lo otro y otro día sin saber por qué… Pues hombre, que estas cosas se sabe cómo empiezan pero no cómo acaban…
Y por hoy, nada más. Habrán notado vuesarcedes que siempre que mi señoría mienta a un cargo político ha la precaución de advertir el cargo que actualmente ha, pero insiste que no se sabe hasta cuándo va a seguir ejerciéndolo porque estarán vuesarcedes con el que suscribe en que, sobre todo en el mundo de la política, nuestros profesionales cambian de lo lindo… ¿O no?
9-07-2021.
