La agresora no tiene la edad mínima para responder ante la ley, que son 14 años

La salvaje que propinó una paliza bestial a otra niña no tiene la minima responsabilidad legal

El legislador entiende que la protagonista del altercado aún no tiene la madurez ser consciente de la gravedad de sus actos

Todo lo que le puede ocurrir, es que la manden a otro centro educativo

Las imágenes recogen a una joven, sentada en el suelo, cubriéndose como puede. Otra, de pie, le propina puñetazos en la cabeza.

La víctima solloza, pero la agresora no para de golpearle. Incluso le da una patada en la cara y la arrastra, tirándole del pelo.

«¡María, María, María!», le gritan sus amigas, según se puede escuchar en el vídeo, que le piden que pare porque «hay gente».

Esta responde: «¡Que me dejes!», y sigue pegando a la otra joven que está en el suelo.

Ninguna de las testigos de la agresión -en las imágenes se aprecian al menos dos jóvenes- hizo nada para impedirlo.

El vídeo empezó a correr por las redes sociales a principios de marzo, pero en realidad la agresión ocurrió el 26 de febrero de 2014, en la calle, en Sabadell, cerca de un centro escolar.

La agresora es una menor de 13 años, que está pegando sin ningún miramiento a otra menor, de 15 años, que no opone resistencia, ni hace ademán de defenderse, más allá de cubrirse la cara.

Al recibir la denuncia de la madre de la víctima, la Fiscalía de Menores asumió el caso. Pero la agresora no tiene la edad mínima para responder ante la ley, que son 14 años, porque se entiende que aún no tiene la madurez ser consciente de la gravedad de sus actos.

Como explican Rebeca Carranco y Ivanna Vallespín en ‘El País’ este 8 de marzo de 2014, la menor pasará ahora a estar asistida por la Generalitat, a través de la Dirección General de Atención a la Infancia y a la Adolescencia (DGAIA).

Para evitar que la adolescente continúe reproduciendo este tipo de comportamientos violentos, el Gobierno elaborará un programa especializado, según informó ayer una portavoz del departamento.

Un equipo de técnicos, formado por psicólogos y educadores sociales, estudiará el perfil de la menor para tratar así de redirigir su comportamiento.

A raíz del incidente, los Mossos d’Esquadra han dado charlas tanto en el centro de la agresora, como en el de la víctima, que estudiaban en lugares distintos.

La menor de 13 años tenía ya un expediente disciplinario abierto en su escuela, y está expulsada, aunque todo apunta a que por motivos distintos a la agresión.

En caso de que la medida fuese definitiva -algo que no ha sido especificado- la menor sería derivada a otro centro educativo.

Tanto la agresora como la víctima se conocían.

Según publicó la primera en sucuenta de Facebook, ambas mantenían una buena relación hasta que se pelearon. Y eso es lo que dio pie a la agresión que ha corrido por las redes sociales.

«Tenía mis motivos para hacerlo».

La madre de la menor pidió perdón por la agresión de su hija.

«Es agresiva y tiene problemas psicológicos», lamentó ayer en una entrevista en 8TV.

A pesar de eso, criticó que tanto ella como su familia está recibiendo amenazas de muerte.

 

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