Lo del vídeo se las trae, pero vamos primero con esos pequeños roedores que conviven con nosotros.
Los ratones, esos pequeños roedores que han acompañado a la humanidad durante milenios, son mucho más que simples plagas.
Estos diminutos mamíferos, con su asombrosa capacidad de adaptación, han logrado colonizar prácticamente todos los rincones del planeta, desde los desiertos más áridos hasta las ciudades más pobladas.
En primer lugar, es importante distinguir entre las diferentes especies de ratones.
El más común y conocido es el ratón doméstico (Mus musculus), pero existen muchas otras variedades. Por ejemplo, el ratón de campo (Apodemus sylvaticus) es una especie silvestre común en Europa, mientras que el ratón espiguero (Micromys minutus) es uno de los mamíferos más pequeños del mundo, con apenas 5-8 cm de longitud.
Cada especie tiene sus propias características y hábitats preferidos. El ratón doméstico, como su nombre indica, se ha adaptado perfectamente a vivir cerca de los humanos, aprovechando nuestras estructuras y alimentos. Por otro lado, el ratón de campo prefiere los bosques y campos abiertos, donde construye elaborados sistemas de túneles subterráneos.
Pero más allá de sus diferencias, todos los ratones comparten algunas características comunes que los hacen únicos.
Por ejemplo, su increíble sentido del oído les permite captar ultrasonidos de hasta 90 kHz, muy por encima de lo que puede percibir el oído humano.
Esta habilidad no solo les ayuda a detectar depredadores, sino que también les permite comunicarse entre ellos mediante chirridos ultrasónicos.
Hablando de comunicación, los ratones son mucho más «parlanchines» de lo que podríamos imaginar. Utilizan una compleja serie de vocalizaciones, olores y lenguaje corporal para transmitir información sobre territorio, estado reproductivo e incluso emociones. Sí, has leído bien: los ratones pueden experimentar y expresar emociones como alegría, miedo o estrés.
Ahora bien, no todo son maravillas cuando hablamos de ratones. Es innegable que estos roedores pueden representar un serio problema cuando invaden nuestros hogares o lugares de trabajo. Los daños que pueden causar van desde la contaminación de alimentos hasta la destrucción de estructuras y cableado eléctrico.
Además, los ratones son potenciales vectores de diversas enfermedades. La leptospirosis, la salmonelosis y el hantavirus son solo algunas de las enfermedades que pueden transmitir a los humanos, ya sea directamente o a través de sus excrementos y orina. Por esta razón, es crucial mantener buenas prácticas de higiene y control de plagas en nuestros entornos.
Pero quizás uno de los aspectos más sorprendentes de los ratones es su increíble capacidad reproductiva. Una sola hembra puede tener hasta 10 camadas al año, con un promedio de 6-8 crías por camada. Haz las cuentas: ¡eso significa que una pareja de ratones podría teóricamente producir más de 500 descendientes en un solo año! Esta prolífica reproducción es una de las razones por las que los ratones pueden convertirse rápidamente en una plaga si no se controlan adecuadamente.
Pero no todo es negativo. Los ratones también juegan un papel importante en los ecosistemas naturales. Son una fuente de alimento crucial para muchos depredadores, incluyendo aves rapaces, serpientes y pequeños mamíferos carnívoros. La comadreja, por ejemplo, es un depredador especializado en la caza de ratones y otros pequeños roedores. Su cuerpo alargado y flexible le permite perseguir a sus presas incluso dentro de sus madrigueras.
Otros depredadores naturales de los ratones incluyen el zorro, el búho, la lechuza y diversos tipos de serpientes. En entornos urbanos, el gato doméstico se ha convertido en uno de los principales controladores de poblaciones de ratones, aunque su eficacia como método de control de plagas es discutible.
Los ratones han desarrollado diversas estrategias para evitar a sus depredadores. Su velocidad y agilidad les permiten escapar rápidamente ante el peligro, mientras que su pequeño tamaño les ayuda a esconderse en grietas y agujeros diminutos. Además, muchas especies de ratones son nocturnas, lo que les permite evitar a muchos depredadores diurnos.
En el ámbito científico, los ratones han jugado un papel crucial en la investigación biomédica. Su similitud genética con los humanos (compartimos alrededor del 95% de nuestros genes) los ha convertido en modelos invaluables para el estudio de enfermedades y el desarrollo de nuevos tratamientos. Prácticamente todos los avances médicos importantes de los últimos 100 años han involucrado, en algún momento, la investigación con ratones.
Los ratones:
- Los ratones pueden saltar verticalmente hasta 25 cm, lo que equivaldría a un humano saltando la altura de un edificio de 4 pisos.
- Al igual que los humanos, los ratones son omnívoros y pueden comer prácticamente cualquier cosa. Sin embargo, contrariamente a la creencia popular, no son especialmente aficionados al queso.
- Los dientes de los ratones nunca dejan de crecer. Necesitan roer constantemente para mantenerlos a una longitud manejable.
- Los ratones son excelentes nadadores y pueden mantenerse a flote durante días si es necesario.
- Aunque tienen una vista bastante pobre, los ratones compensan esto con un excelente sentido del olfato y unas vibrosas muy sensibles que les ayudan a navegar en la oscuridad.
- Los ratones son animales sociales y han demostrado tener empatía. Estudios han mostrado que los ratones pueden sentir el dolor de otros ratones y modificar su comportamiento en consecuencia.
- El ratón más pequeño del mundo es el ratón pigmeo africano, que pesa menos de 4 gramos y cabe en una cucharilla de té.
- Los ratones tienen una memoria espacial increíble. Pueden recordar rutas complejas y la ubicación de alimentos incluso después de semanas o meses.
- En algunas culturas, como en la China antigua, los ratones eran considerados símbolos de prosperidad y fertilidad.
- Los ratones pueden producir ultrasonidos para comunicarse entre ellos, incluyendo «canciones de cortejo» complejas que los machos usan para atraer a las hembras.
UN GRANJERO DE ARMAS TOMAR
Vaya por delante que a nosotros nos parece perfecto y que los que se quejan, si los dejamos sueltos, terminarán imponiendo que las cobayas dirijan el laboratorio.
El vídeo publicado en TikTok por un granjero australiano cuya plantación fue infestada de ratones y que arroja a los roedores en un barril ardiente con ayuda de una máquina transportadora de granos ha causado polémica en la Red.
En las imágenes se aprecia que los animales se encontraban aún con vida al momento de ser incinerados, con algunos de ellos cayendo fuera del contenedor de metal y escapando del fuego.
Durante los últimos meses, algunas zonas del país insular han sufrido la peor plaga de ratones en décadas, acompañada de pérdidas de cosechas, envenenamiento de otras especies por ingesta de raticidas e incluso incendios de viviendas.
#VIDEO: El brutal método de un granjero para aniquilar una plaga de ratones provoca polémica en la Red
Infórmate: https://t.co/zsQY4wqhjx pic.twitter.com/ID6dyyiphd
— Sv Noticia (@svnoticiacom) June 10, 2021
Mientras algunos usuarios cuestionaron el aspecto ético del método utilizado por Andrew, el autor de la publicación, para deshacerse de la plaga, otros se mostraron más comprensivos.
«Creo que existen varios métodos de eliminación. Hacer esto es una demostración de crueldad animal», afirmó uno de los internautas.
«Esto es brutal, pero estoy del lado del granjero aquí», señaló otro.
«Parece cruel, pero la gigantesca población de ratones es una guerra absoluta. Están destruyendo cultivos y casas. Lo que sea para detenerlos«, sentencia otro usuario.

