Zapatero y los Maya

El hechicero es malo, rematadamente malo. En todos los sentidos del término.

Para los hindúes la maya es el mundo de la ilusión que vela la Verdad y la realidad.

Velo casi impenetrable salvo para la reflexión con la Razón superior a la intuición mística. Una variante original de las posteriores reflexiones epistemológicas de Platón, Abentofail o Kant.

EL LEGADO DE LOS MAYAS

Los Maias es el título de una famosa novela algo folletinesca de Eça de Queiroz con líos de antiguas tradiciones, honores más o menos apolillados y amantes que luego resultan ser hermanos. Un ejemplo literario más de que la realidad no es lo que parece o lo que deseamos.

La vieja civilización precolombina de los mayas en América central nos ha dejado monumentos fascinantes. Que como todo resto de civilización deshabitada e incluso abandonada al poder encubridor de la Naturaleza nos hace reflexionar sobre la fragilidad de la condición humana y el transit gloria mundi.

La contemplación en la antigua ciudad maya de Uxmal en el Yucatán mejicano de los majestuosos edificios llenos de matorrales de la selva invasora conocidos como El Adivino o de las Monjas nos sugieren un Pepiño descalabrado cayendo escalones abajo o a una Pajín, con el síndrome de Electra, mirando embobada a punto del orgasmo la otrora risueña faz del líder planetario mientras todo empieza a derrumbarse a su alrededor.

UNA CAÍDA LLENA DE MISTERIOS

La repentina caída de la civilización maya, anterior a la llegada de los descubridores españoles al continente americano, parece que está dejando de ser un misterio. Más que a invasiones de otros pueblos vecinos, plagas, guerras o intensas trasformaciones culturales y sociales, parece ser se debió a una serie de años de intensa sequía que trastornó dramáticamente las bases ecológicas de su civilización hasta dar al traste con ella.

Un caso más entre los históricamente contrastados de la serie de pulsaciones climáticas que probablemente en relación con los ciclos de la actividad solar ha experimentado la humanidad a lo largo de la Historia. Pulsaciones de las que ahora también pretenden aprovecharse la granjería de los nuevos hechiceros del eco-business.

Donde no hay harina todo es mohina nos dice el sabio refrán. La desestabilización de las bases alimentarias de la población maya produce luego también la de las instituciones económicas y políticas que quedan deslegitimadas al no ser capaces de evitar el fracaso que se niega con tozudez y ante el que se muestran impotentes. Por mucha exactitud de calendario que se presuma cuando los ritos y sacrificios del hechicero no logran la deseada llegada de la lluvia el gentío empieza a desconfiar de la magia del hechicero. Y con ella, la de todo su sistema de dominación.

ZAPATERO Y SU VISIÓN DE UNA CRISIS ANUNCIADA

Algo parecido le pasa ahora a ZP y a la tenebrosa casta sacerdotal del socialismo patrio, gerentes y garantes en sus diferentes modalidades y funciones de la credibilidad de la Monarquía ante sus súbditos. La esperada lluvia bienhechora impulsora de los deseados brotes verdes no les hace caso. Ni siquiera la cínica pero espectacular rogativa televisada ante el gran emperador mejora los resultados. La sequía aumenta y con ella, se desvanece la credibilidad y legitimidad del Régimen. La hambruna ya se encuentra a la vuelta de la esquina.

Y con ella la quiebra de la capacidad de engañar, la maya o velo de la ilusión cae sin remedio cuando no hay mantenencia. Se hace muy posible la revuelta popular y la caída de la alianza entre el Trono y el Socialismo, sustentadora y legitimadora del Régimen.

El hechicero es malo, rematadamente malo. En todos los sentidos del término. Nunca aprendió bien las artes de su oficio sino las mañas para engañar especialmente a las gentes más obtusas, resentidas e ignorantes de la tribu y contentar y favorecer a la oligarquía caciquil a la que cínicamente dice combatir.

Mientras la ruina avanzaba si control los miembros de otra secta de la abundosa casta sacerdotal esperaban agazapados el batacazo del hechicero para heredarle. Sin embargo…

El calendario maya acaba en el año 2012, pero su civilización había desaparecido mucho antes. No se sabe si la otra secta heredó provisionalmente el poder y sus liturgias. O acaso la muchedumbre indignada por tanto abuso y engaño atacó el Palacio o fueron los propios compañeros del Gran Hechicero los que consumaron el sacrificio para intentar aplacar la ira de los dioses. Sin resultado.

 

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