Con su aspecto de aseado deportista, con la estudiada sonrisa de triunfador al estilo de los Kennedy y de los atletas de la NBA, el líder socialista, Pedro Sánchez, posee ambición y competitividad, y quiere llegar a ser el número uno de España.
No pudo hacerse campeón como jugador profesional de baloncesto, pero desea conseguirlo haciendo reformar la Constitución, aunque deba unirse al equipo del diablo.
El diablo para la democracia es una reforma constitucional que, con las exigencias crecientes de los nacionalismos y la ultraizquierda de Podemos, con quienes ya se alió, podría llevar a un período constituyente para convertir España en una III República, aunque realmente en varias repúblicas semi o totalmente independientes.
La España actual está crecientemente inmersa en populismos y pequeños patriotismos, con las influyentes televisiones y redes sociales destruyendo…
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