En las redes sociales de internet descubrimos talentos como el de Luis Antonio Alías, un gastrónomo autor de libros sobre Asturias desde donde analiza el mundo relacionándolo con su propia experiencia.
Acaba de narrar en Facebook lo que le ocurrió como joven comunista que estudiaba biológicas en Oviedo, en 1976, cuando la izquierda mitificaba la alianza de intelectuales y obreros para hacer la revolución.
Tras una asamblea en la facultad, los estudiantes salieron exaltados, y ante un enorme edificio en construcción se pusieron a gritar alzando el puño: “¡Obreros al poder, obreros al poder! “
“Uno de los albañiles pidió silenció y nos atronó: ¡Al poder! ¡A trabajar os metía yo a todos, desgraciados, vagos de mierda!”
“Ante tamaño desagradecimiento nos dimos cuenta que los obreros sólo aspiran a ser burgueses, mientras los burgueses sueñan con entrar en el papel cuché”…
