Una trama más que inverosimil, donde una limpiacristales y su hermano autista tienen que salvar a una banda de criminales que tienen secuestradas a 300 personas en las alturas de un gigantesco edificio. El caso se complica cuando los jefes de la propia banda se enfrentan entre ellos…
Ya de por sí suena a demasiado fantasioso, pero ya sabemos que en las pelis de acción se puede hacer casi de todo, menos aburrir a la audiencia. Y eso es lo que ocurre con esta especie de sucedáneo de `La Jungla de Cristal´, que por muy bien que la dirija Martin Campbell, que hay que reconocer su valía, es anodina, disparatada y sin gancho.
Ningún actor sobresale especialmente, ni siquiera la maquillada protagonista Daisy Ridley, que aunque luche con pasión por salvar a una panda de corruptos y a su hermano, no llega a conectar con los espectadores.
En todo caso, si te apetece pasar un buen rato viendo escenas de acción bien elaboradas, pues vete a verla.
2 ★ ★


