"Con nuestro compromiso de vida a favor de los últimos, creemos que es posible otro estilo de vivir, un mundo para todos y de todos"
Con un guiño al lenguaje bursátil en un momento dominado por el gran impacto social de la crisis en las personas más vulnerables, Cáritas celebra el Día de Caridad, que tiene lugar en todas las diócesis españolas el 6 de junio, fiesta del Corpus Christi, con una campaña de sensibilización que lleva como lema «Si no te convence esta SOCIEDAD MERCANTIL, ofrece sin pedir nada a cambio».
Se trata, junto con Navidad, del segundo momento de impacto de la campaña institucional anual 2009-10 de Cáritas, en el se pone el acento en la importancia de la gratuidad como un valor indispensable para construir una sociedad más justa, equitativa y solidaria.
Un futuro basado en los valores sociales
Desde hace dos años, Cáritas viene impulsando una campaña que, bajo el lema general «Una sociedad con valores es una sociedad con futuro», propone a la opinión pública en general y a la comunidad cristiana una reflexión sobre cuatro valores que en estos momentos de crisis propone, son una alternativa de vida para una sociedad con futuro más humana e integradora. Se trata de valores como la comunión, la participación, la diversidad y la gratuidad, que, puestos en juego, pueden contribuir a estimular actitudes personales y colectivas que fomenten la unión, la fraternidad, la acogida y la solidaridad.
Gratuidad frente a la cultura del «usar y tirar»
En este marco de reflexión colectiva, Cáritas invita, con motivo del Día de Caridad, a secundar una propuesta de vida distinta al tipo de sociedad mercantil y consumista que predomina. Frente a la cultura del «usar y tirar» o del «tanto tienes, tanto vales», es posible optar por una forma de vida basada en el talante que fundamenta nuestra acción: la gratuidad y la confianza. Las dimensiones del don y de la gratuidad son elementos esenciales tanto de la experiencia de fe como de la opción de los agentes de Cáritas a favor de los últimos y no atendidos, que inciden directamente en nuestra realización personal y en la configuración de nuestras relaciones con los demás.
Como se señala en los materiales editados por Cáritas para el Día de Caridad, «la imagen de una sociedad que no convence nos llena de insatisfacción y nos mueve a buscar otra cosa. Es el momento de ponerse en marcha, de no conformarse con lo que hay. La relación de ayuda vivida desde la gratuidad tiene capacidad de cuestionar y sorprender en el mundo actual».
«No nos gusta lo que vemos en nuestra sociedad, nos duele ver cada día el sufrimiento que provoca la pobreza, la exclusión, la marginación, la injusticia». Por eso, «con nuestro compromiso de vida a favor de los últimos, creemos que es posible otro estilo de vivir, un mundo para todos y de todos donde no haya últimos y excluidos, porque estamos convencidos de que ‘mucha gente pequeña, haciendo muchas cosas pequeñas, en muchos lugares pequeños, pueden cambiar el mundo'».
Tras la crisis asoma el fracaso de la sociedad de bienestar
Ante el Día de Caridad, Cáritas recuerda también el diagnóstico sobre la situación actual recogido en el VI Informe FOESSA sobre Exclusión y Desarrollo social en España 2008, en el que se señala lo siguiente: «No podemos subestimar la crisis ni reducirla a una cuestión financiera. Detrás asoma el fracaso de esta sociedad de bienestar y de un modelo de desarrollo que no ha logrado reducir las desigualdades ni disminuir la pobreza en los últimos quince años a pesar de ser años de gran desarrollo económico. Por eso es necesario y urgente tomar conciencia de la necesidad de un cambio profundo personal y comunitario, hacer una revisión de valores, motivaciones y estilos en todos los ámbitos de la vida».
Para los responsables de la campaña del Día de Caridad «hay que invalidar un concepto de progreso que beneficia sólo a unos pocos, para poner en valor la no rentabilidad de las relaciones humanas de aquellos que buscan crecer juntos en valores compartidos». «Es posible –afirman– configurar una sociedad que es movida también por valores solidarios, no sólo porque lavan la cara de los agentes insolidarios o porque adornan la fría cultura de pragmatismo economicista, sino porque se reconoce la necesidad de establecer como primer fundamento de una sociedad que avanza en humanización los valores de servicio desinteresado para recrear un tiempo gratuito, alejado de los intereses que alimentan la sospecha, el cansancio y instrumentalidad de todo lo creado».
Propuestas de acción y sensibilización
Ya que el estilo de vida actual está provocando consecuencias negativas, no sólo en el medio ambiente, sino en la vida de muchas personas condenadas a la pobreza, la campaña de Cáritas propone un cambio de estilo de vivir. Para ello se proponen cinco gestos simbólicos de renuncia o de privación sobre ciertos comportamientos que, llevados al extremo, son muy «contaminantes», ya que están en la base de mucha insatisfacción e infelicidad en nuestra sociedad. Las propuestas consisten en:
– Una semana/un día sin consumismo para tener una semana/día con consumo responsable
– Una semana/un día sin televisión, para vivir una semana/día con diálogo familiar
– Una semana/día sin prisas para abordar una semana/día con las cosas importantes atendidas
– Una semana/día sin yo para disfrutar de una semana/día con los demás
– Una semana/día sin ocio para tener una semana/día con la tarea de que otros lo pasen bien.

