No al elitismo de la enseñanza católica

«Nuestra fe es siempre revolucionaria»

"Los obispos no han entendido lo que es un estado laico o no se resigan a asumirlo"

"Nuestra fe es siempre revolucionaria"
Indígenas ecuatorianas con fotos del Papa

Gratuidad, solidaridad y subsidiaridad. Sobre toda propiedad pesa una hipoteca social

(Xavier Villaverde, Quito).- El papa Francisco inició su segundo día en Ecuador dirigiéndose hacia el Parque Bicentenario (antiguo aeropuerto de Quito) donde primero se reunió con los obispos. No ha trascendido aún lo que allí se habló, pero por la homilía que pronunció después se puede colegir que hubo una llamada de atención a ciertas formas de concebir la Iglesia.

La misa en el parque contó con la asistencia más de un millón de fieles. Las lecturas estaban direccionadas hacia la misión de la Iglesia, la segunda lectura se leyó en Kichwa y el evangelio, tomado del evangelio de Juan, recoge las palabras de Jesús cuando en la última cena dice: «Padre, que todos sean uno para que el mundo crea».

La homilía que pronunció el papa encierra una gran riqueza teológica y práctica, donde se analiza la relación entre fe y política, la evangelización y misión de la iglesia y la construcción de la justicia social. El papa no las presenta como realidades separadas o contradictorias, sino como parte de un solo plan de Dios. Evangelizar es comprometerse con la realidad, para mejorarla y lograr la unidad desde la revolución del amor.

Jesús no doctoreaba

En los terrenos de la Pontificia Universidad Católica del Ecuador (PUCE) de Quito se dio el encuentro del papa con el mundo de la educación. Aquí se dieron algunas circunstancias curiosas:

El recientemente nombrado obispo de Loja, Mons. Alfredo Espinoza, hizo una defensa de la enseñanza religiosa frente a una educación estatal y laica; también pidió que pida al Gobierno que consulte a la Iglesia sobre los planes educativos. Ciertamente con estos planteamientos parece que, 100 años después de que se proclamara, los señores obispos no han entendido lo que es un estado laico o no se resigan a asumirlo. Y eso que en Ecuador la educación religiosa sigue siendo financiada por el Estado y que en ellos se puede impartir enseñanza religiosa.

Una estudiante representante de los colegios católicos habló sobre la necesidad de impulsar la educación religiosa en todos los centros educativos. No hay duda que estas palabras fueron inspiradas por los responsables de su unidad educativa.
Tuvieron que ser la representante de los profesores de colegio y el de los universitarios los que pusieran de relieve los avances que ha tenido la educación en Ecuador en estos últimos años.

El papa, como es obvio, no se hizo eco de este tipo de reclamos en su mensaje al mundo de la educación.

El papa retoma en este discurso algunos de los puntos centrales de su encíclica «Laudato si» y propone los retos que en ella plantea como temas centrales de una educación liberadora y crítica.

Proclama el sentido social que debe tener la educación, una educación para servir a los hermanos, no como un estatus social ligado al dinero, el prestigio o poder.
Renueva la crítica a una globalización que deshumaniza, que destruye la naturaleza y descarta a las personas.

Cuestiona el carácter elitista de cierta educación católica, la pregunta ¿dónde está tu hermano? quiere motivar para que la educación católica se inserte en la realidad y promueva los cambios que nuestros pueblos necesitan para construir una mayor justicia social y fraternidad.

La Reunión con la sociedad civil

Gratuidad, solidaridad y subsidiaridad. Sobre toda propiedad pesa una hipoteca social.

Una vez concluida la reunión en la Universidad Católica, el papa se trasladó a la iglesia de San Francisco, una de las joyas del centro histórico de Quito, Patrimonio de la Humanidad.

En la plaza que se encuentra al pié del templo se habían congregado una gran cantidad de personas y en su interior había unas 1.500, a ambos espacios sólo se accedía por invitación extendida por la conferencia episcopal.

En el saludo al papa intervinieron dos empresarios y una anciana representante del pueblo montubio de la provincia de Los Ríos que ha sido catequista por más de 60 años. El papa se mostró especialmente afectuoso con esta sencilla mujer.

Tras el discurso del papa a la sociedad civil y terminado el encuentro, el papa se encaminó a la Iglesia de la Compañía de Jesús, joya del arte barroco. Después se retiró a la nunciatura.

Durante todo el día las multitudes acompañaron en las calles los desplazamientos del papa quien en numerosas ocasiones se detuvo y acercó para bendecirlos y abrazarlos.

Autor

José Manuel Vidal

Periodista y teólogo, es conocido por su labor de información sobre la Iglesia Católica. Dirige Religión Digital.

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