Nicaragua y Costa Rica, con miles de afectados por temporal

La Iglesia se moviliza para ayudar a los afectados por la tormenta tropical «Nate»

Según Cáritas, 10 mil nicaragüenses han sido afectados por las lluvias

La Iglesia se moviliza para ayudar a los afectados por la tormenta tropical "Nate"
Devastadora "Nate"

Frente a la adversidad, la solidaridad. Las Iglesias de Nicaragua y Costa Rica se han volcado con los afectados por la Tormenta Tropical “Nate”, que a su paso ha provocado inundaciones, ha destruido puentes y dejado aisladas comunidades

(Israel González Espinoza, corresponsal en Nicaragua).- Frente a la adversidad, la solidaridad. Las Iglesias de Nicaragua y Costa Rica se han volcado con los afectados por la Tormenta Tropical «Nate», que a su paso por ambos países centroamericanos ha provocado inundaciones, ha destruido puentes y dejado aisladas comunidades debido a la crecida de ríos, así como el saldo de una veintena de personas fallecidas.

El país desde el día jueves se encuentra en alerta amarilla debido a las intensas lluvias registradas sobre todo en la Costa Caribe y Pacífico de Nicaragua. Muchos nicaragüenses han visto las presentes lluvias como un recordatorio de lo frágil que sigue siendo la región centraomericana frente a los fenómenos naturales y el cambio climático.

Según reporte oficial de Cáritas de Nicaragua, las afectaciones por las lluvias en el país centroamericano han dejado el saldo trágico de 12 personas fallecidas, 7 desaparecidas, 11 departamentos del país afectados (Rivas y Chontales, los más perjudicados), derrumbes y crecidas de ríos (departamentos de Rivas, León, Chontales, Madriz, Matagalpa y Jinotega), 14 comunidades incomunicadas, 31 puntos de la red vial nicaragüense dañada, interrupciones de energía eléctrica en Rivas y Carazo, con un saldo de más de 10 mil personas afectadas en toda Nicaragua afectadas por las lluvias.

La rápida acción y presencia de los obispos nicaragüenses para poder atender y llevar ayuda a las zonas afectadas, contrasta con la acción del gobierno de Daniel Ortega; quien durante los últimos dos días no ha hecho ninguna comparecencia pública en radio o televisión para informar al país sobre las afectaciones de las lluvias, sino que ha delegado a su esposa y vicepresidenta Rosario Murillo, la que por medio de los medios de comunicación afines al regimen ha estado informando sobre el desarrollo de la emergencia nacional.

La Diócesis de Granada, Boaco y Rivas que preside el obispo Jorge Solórzano Pérez; emitió un comunicado dónde hace extensiva su «cercanía espiritual y afectiva» a los afectados por el paso de la Tormenta Tropical «Nate».

Monseñor Solórzano pidió a los católicos de su Diócesis se movilicen en asistencia a los afectados por el paso de «Nate», que según reportes recogidos por la agencia española EFE, ya suman dos muertos y nueves desaparecidos.

«Al mismo tiempo, nos sentimos invitados a la acción solidaria movida por el amor cristiano al Señor, presente en el hermano que sufre en el cuerpo o en el espíritu», señala el comunicado del obispo Solórzano.

En conversación con Religión Digital, Winder Morales, sacerdote portavoz de la Diócesis de Granada mencionó que las principales afectaciones han sucedido en el sureño departamento de Rivas.

«La parroquia más afectada es la de Tola en Rivas y la parroquia San Pedro Apóstol de la ciudad de Rivas donde se derrumbó el muro perimetral», manifestó Morales. La parroquia de Tola era la comunidad que atendió hasta mediados de los años setenta el asturiano Gaspar García Laviana, sacerdote misionero de los Sagrados Corazones.

El portavoz diocesano también aseguró que desde el primer momento la Cáritas Diocesana de Granada está trabajando para atender las zonas afectadas por la tormenta tropical «Nate», y que en el momento que sea oportuno, el mismo obispo Solórzano se apersonará en los albergues para llevar consuelo y ayuda a los afectados.

Mientras tanto, en la Diócesis de Chontales-Río San Juan que preside René Sándigo Jirón se ha organizado una colecta de víveres, ropa y alimentos no perecederos en la casa cural de la Catedral de Juigalpa, así como en el resto de parroquias de la Diócesis para ir a dejarlas a las zonas afectadas de los departamentos que comprenden esta jurisdicción eclesiástica del centro del país centroamericano en conjunto con las organizaciones de socorro.

«Ojalá esto nos enseñe hoy, para mañana y para siempre, que debemos de ser prudentes con la naturaleza y que tenemos una gran tarea de cuidarla. La naturaleza es sabia y si a ella la tratamos bien, ella nos va a tratar bien. (…). Es necesario que las nuevas generaciones, y con la ayuda de todos ustedes, tomen conciencia de que debemos cuidar esta tierra», dijo el obispo René Sándigo en declaraciones recogidas por el portal pro gubernamental El 19 Digital.

«A nuestros feligreses de todas las parroquias de nuestra diócesis se les invita a unirse en la acción de donar: comida (no perecedera), ropa para niños, adultos y ancianos, agua potable, papel higiénico, medicamentos o dinero en efectivo para compras específicas. Las parroquias serán centro de acopio para hacer paquetes y e ir a dejar a las zonas más afectadas, principalmente Juigalpa y Acoyapa en conjunto a las organizaciones gubernamentales para mayor orden», indica las autoridades eclesiásticas de Chontales-Río San Juan en una publicación en la red social Facebook.

En la Diócesis de León-Chinandega, fuentes eclesiásticas informaron que las localidades más afectadas por «Nate» han sido en San Francisco del Norte y el antiguo puerto colonial español de El Realejo, dónde se registran crecida de ríos. En El Realejo, la parroquia -construida en la época de la colonia- está totalmente anegada y hay varios residentes del poblado con casas inundadas que han sido trasladadas al salón parroquial, que está frente al parque central de la localidad.

En declaraciones a Radio Magníficat, Nubia González, responsable de proyectos de Cáritas Diocesana de León leyó un comunicado que recopila a nivel nacional las afectaciones por las lluvias y las acciones de la organización eclesial para ayudar a quiénes están en alberges y zonas de riesgo.

En la Arquidiócesis de Managua, el arzobispo Leopoldo Brenes Solórzano lamentó por medio de unas declaraciones recogidas por los medios de comunicación las inundaciones provocadas por los fenómenos meteorológicos en los últimos dos días en el país. Cabe mencionar que la capital nicaragüense mostró su peor cara este jueves cuando las lluvias anegaron diversos sectores del centro y oriente de la ciudad.

«Estamos viviendo momentos difíciles con la naturaleza, ya el Papa Francisco nos ha invitado a cuidar el medio ambiente, yo creo que la naturaleza nos está cobrando tanto daño que le hemos hecho, yo no había visto inundaciones tan fuertes aquí en Managua como las que vimos la semana pasada, mirar los vehículos que estaban flotando como que si hubiera un huracán y apenas fueron dos horas de lluvia. Ya han comentado que se ha hecho despale en muchas zonas del sector sur de Managua y no se ha tenido un control para canalizar las aguas y esto nos inunda. He podido ver casas humildes de nuestra gente como han sufrido las inundaciones y han perdido todos sus enceres», mencionó el arzobispo Leopoldo Brenes ante las preguntas de los periodistas.

Brenes pidió que a todos ser prudentes, en particular a quiénes viajan por las carreteras de Nicaragua que han sido anegadas por las lluvias, así mismo pidió a las familias no arriesgar la vida para cruzar ríos crecidos por la lluvia.

Por su parte, el obispo auxiliar de Managua, Silvio José Báez Ortega, ocd. -quién actualmente está en Roma participando en el congreso internacional sobre la formación de sacerdotes organizado por la Congregación del Clero de la Santa Sede- manifestó vía sus redes sociales cercanía pastoral para los afectados por las lluvias provocadas por la tormenta tropical «Nate».

«Lamento con mucho pesar la pérdida de vidas humanas y todos los desastres causados por la tormenta tropical Nate en Nicaragua. Sintiéndome muy cercano a todo mi querido pueblo, desde Italia elevo mis oraciones al Señor para que proteja a Nicaragua en estos momentos», escribió monseñor Báez en su cuenta oficial de Facebook.

Costa Rica, grandes afectaciones. Episcopado pide solidaridad

Los daños provocados por la tormenta tropical «Nate» han sido grandes también en Costa Rica, dónde según reporte de las autoridades que conforman el Comisión Nacional de Emergencia (CNE) hay unas 7 mil personas en 94 albergues, mientras que 800 personas más han sido rescatadas por los organismos de socorro de zonas en riesgo.

Además, el gobierno de Luis Guillermo Solís declaró tres días de luto nacional por la muerte de ocho personas durante el paso de «Nate» -dos de ellas, de nacionalidad nicaragüense-. También se informó que hasta el momento hay más de 30 desparecidos.

El diario costarricense La Nación refleja también que la zona sur del país centroamericano está incomunicada tanto por la Carretera Panamericana, como por la carretera Costanera debido a las afectaciones por las lluvias a la red vial costarricense.

Por su parte, La Conferencia Episcopal de Costa Rica (CECR) emitió en sus redes sociales un comunicado firmado por su presidente, Ángel San Casimiro Fernández, obispo de la provincia de Alajuela en el que convocan a una gran colecta nacional durante el fin de semana para poder colaborar con los afectados por el paso de Nate.

Cabe señalar que originalmente, esta colecta iba destinada a los afectados por el terremoto en México.

«Al igual que en otras ocasiones de emergencia, los Obispos hemos dispuesto que en las distintas parroquias se facilite el uso de los salones parroquiales para la atención de las personas y familias afectadas. Asimismo, instamos a los fieles a estar atentos a las indicaciones de los curas párrocos en el caso de que sea necesario acudir con donaciones en especie para el sustento de dichos albergues», señala el comunicado de los Obispos de Costa Rica, quiénes remarcan su preocupación por la situación de vulnerabilidad en que se encuentran los afectados por «Nate».

Los obispos costarricenses expresaron que la tormenta tropical «Nate» ha sido más fuerte de lo que originalmente se había pensado y que la devastación en las diversas áreas de la producción nacional y el desplazamiento de personas que lo han perdido todo con las lluvias de los últimos días ha sido grande.

«La emergencia nacional provocada por la Tormenta Tropical que está azotando nuestro país es de dimensiones más grandes de lo que inicialmente se pensó. Los daños en infraestructura, producción agropecuaria y otras actividades económicas, así como en vivienda y enseres domésticos son indudablemente devastadores. Nos preocupa grandemente que el impacto de este tipo de desastres incrementa la pobreza de los sectores socioeconómicamente más vulnerables de nuestra población. Así, pues, la caridad nos apremia para ser solidarios una vez más con nuestro pueblo», indica el comunicado de la Iglesia costarricense.

Autor

José Manuel Vidal

Periodista y teólogo, es conocido por su labor de información sobre la Iglesia Católica. Dirige Religión Digital.

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