Un campo de golf en pleno centro de Madrid

No hay capital europea con algo similar. En pocas semanas, será posible mejorar el swing en pleno centro urbano. Eso sí, uno tiene que vivir en Madrid. La capital inaugurará en breve un complejo deportivo tan enorme en el que, incluso, cabe un campo de golf de césped artificial.

En realidad, no es un campo sino «un área para practicar o iniciarse» en el deporte, un proyecto magnífico, llevado a cabo por la Comunidad de Madrid y que su presidenta, Esperanza Aguirre defiende a capa y espada.

Fiel a su estilo, declaró en su moneto la zona de «interés general» para poder seguir adelante con las obras. Lo hizo después de que el ayuntamiento ordenara parar las máquinas tras alegar trabas burocráticas en la concesión de la licencia urbanística.

El campo sá en las antiguas instalaciones del Canal de Isabel II, el organismo que gestiona el consumo de agua y que dispone de grandes solares que cubren depósitos de agua.

En concreto, se trata del ubicado junto al modesto parque de Santander, en la zona de Islas Filipinas, donde 2004 la Comunidad instauró un gran espacio verde. Para ello, apostó por ampliar la zona ajardinada y crear un campo de fútbol y un helipuerto.

El proyecto se modificó en febrero del año pasado tras llegar a la conclusión de que el helipuerto «tendría un uso muy escaso» por parte de los madrileños.

NUEVE HOYOS
La Comunidad decidió entonces «ampliar el parque y la zona deportiva». De esta manera, el golf entró de lleno en el proyecto. El Ejecutivo autónomo ordenó levantar dos áreas: un campo de prácticas (con cien puestos) y un conjunto de nueve hoyos cortos para practicar el pitch and approach. La zona de golf, de 44.000 metros cuadrados, equivale a casi siete campos de fútbol y sobre ella ya se han levantado unas antiestéticas pero necesarias redes para que las bolas no causen estragos en los edificios colindantes.

El boceto incluye también ocho pistas de pádel, dos campos de fútbol y un circuito para amantes del jogging. El modesto parque de Santander ganará miles de metros cuadrados, además de un estanque, pérgolas y un área para juegos infantiles.

La superficie total del complejo –en el que los jugadores tendrán que pagar una módica suma– asciende a 118.547 metros cuadrados. ¿Son muchos o pocos? Más bien parece lo primero, ya que se trata del 10% de la extensión del parque del Retiro, el principal pulmón verde de Madrid.

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