Ocurrió en el minuto 37 del partido que esta madrugada han disputado Brasil y Bolivia y que ha terminado con
exhibición de la canarinha y festival de juego de Neymar que queda reflejado en el 5-0 del marcador final. El crack del Barcelona se acercó al árbitro y sin venir a cuento protestó un lance del juego con la suficiente vehemencia como ganarse la tarjeta amarilla. Es la quinta amonestación del ciclo y por tanto deberá descansar un partido. Se perderá el
miércoles próximo el Brasil-Venezuela.
Y en Brasil se ha vuelto a generar un debate polémico en torno a Neymar. ¿Forzó la tarjeta para borrarse del próximo compromiso de la canarinha y poder volar a Barcelona para preparar el próximo partido de Liga ante el Deportivo con más antelación de la prevista? ¿O se trata simplemente de una prueba más de la inmadurez que los aficionados y la prensa brasileña le echan en cara? Sea como fuere, Luis Enrique está feliz porque podrá contar con Neymar durante toda la semana para preparar el partido que significará el regreso de Messi a los terrenos de juego una vez superada su lesión.

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