Steelers y Packers saben lo que necesitan para ganar el Super Bowl

Steelers y Packers saben lo que necesitan para ganar el Super Bowl
. EFE/Archivo

No habrá secretos, los Steelers de Pittsburgh y los Packers de Green Bay tienen en su juego muy bien definidas las claves que deberán aprovechar al máximo si quieren conseguir el triunfo en el partido de la cuadragésima quinta edición del Super Bowl, que se va a disputar en el Cowboys Stadium.

Los Steelers quieren seguir el ejemplo de lo que hicieron en la primera parte del partido contra los Jets de Nueva York por el título de la Conferencia Americana (AFC) cuando controlaron el balón por tierra y eso hundió al equipo rival.

Si los Steelers acarrean el balón hasta el cansancio tendrán que depender de la capacidad de juego del corredor Rashard Mendenhall, que fue como un tractor contra los Jets y eso es lo que deberá hacer contra los Packers, que terminaron en el decimoctavo puesto de la liga en cuanto a defensa por tierra.

Sin embargo, la defensa de los Packers no cometerá el mismo error de los Jets -apagados en los primeros 30 minutos-, su coordinador defensivo Dom Capers no se lo va a permitir.

Los linebackers Clay Matthews, A.J. Hawk y Desmond Bishop son responsables que Green Bay (13-6) sea un muro contra el ataque por tierra en la fase final y los defensive backs Charles Woodson, Tramon Williams, y Nick Collins les han complementado muy bien.

También destacan al defenderse de los pases, con el cornerback Sam Shields, un novato que interceptó dos en el partido de campeonato de la Conferencia Nacional (NFC).

Si Mendenhall logra abrirse espacio detrás de una menguada formación ofensiva, entonces los Steelers machacarán por tierra.

Pero sin su centro Maurkice Pouncey, lesionado, Doug Legursky tendrá que hacer una gran labor al ocupar su puesto, ya que hay cierta vulnerabilidad por parte de sus bloqueadores y los Packers han contado con la producción de su defensa.

El nose tackle B.J. Raji, por ejemplo, interceptó una balón y anotó un touchdown en el partido decisivo ante los Bears de Chicago.

Si Pittsburgh (14-4) no anota de inmediato, pues seguirá insistiendo, pero también tienen excelentes variantes en el juego aéreo, el cual deberá sortear con las embestidas de los Packers.

El mariscal de campo Ben Roethlisberger ha ganado dos Super Bowls en sus siete temporadas en la NFL.

Pese a que cumplió cuatro fechas de suspensión al inicio de la campaña por quebrantar el reglamento de conducta de la liga, condujo a los Steelers al título de división y una remontada ante los Ravens de Baltimore en los «playoffs».

En la final de conferencia, Roethlisberger causó más daño a los Jets con sus pies que con su brazo, pero a los Packers lo que les preocupa es lo peligroso que puede ser como pasador.

De hecho el veterano receptor Hines Ward y Mike Wallace son sus blancos favoritos, además del tight end Heath Miller y los ascendentes Antonio Brown y Emmanuel Sanders.

Si los Packers quieren la opción de ganar tienen que cuidarse de evitar que Roethlisberger no se escape cuando le encierren y tratar de derribarle si lo alcanzan. Los Jets no supieron hacerlo y por eso están de vacaciones.

Hasta que el corredor James Starks empezó a destacarse en los playoffs, los Packers eran inofensivos por tierra. Starks, Brandon Jackson y John Kuhn no deben asustar a la mejor defensa contra los acarreos de la liga, pero los Packers pueden tener algo de tracción.

La formación ofensiva de los Packers suele ser menospreciada. Josh Sitton y Scott Wells lo hacen mejor para el pase, pero saben abrir buenos huecos para que Starks pueda avanzar.

Pero no se han enfrentado a una defensa como la de los Steelers en los playoffs. Y Pittsburgh intentará imponer un juego muy físico, quizás hasta sucio, con sus linebackers James Harrison, LaMarr Woodley y James Farrior, además del safety Troy Polamalu y el defensive end Brett Keisel.

Los Steelers van a presionar con todo al mariscal Aaron Rodgers, especialmente el cornerback Ike Taylor, que derribó al mariscal de campo Mark Sánchez y produjo la pérdida de un balón que derivó en los puntos decisivos para la victoria en la final de AFC.

Los Packers tendrán que depender más del pase si quieren ganar el partido. Si Rogers puede repartir el balón por diversas zonas y logra esquivar las acometidas de los Steelers, los Packers tendrán una gran oportunidad.

Tambien serán importantes los equipos especiales con el pateador Shaun Suisham, que reemplazó al veterano Jeff Reed a mitad de temporada, teniendo excelente rendimiento para los Steelers, después de convertir 16 de 18 intentos de gol de campo y eso que Pittsburgh es un lugar complicado para patear.

Lo mismo que sucede en el Lambeau Field, por lo que se debe valorar que Mason Crosby convirtió 24 de 31 intentos, incluyendo uno de 56 yardas, pero ninguno tiene experiencia en el Super Bowl.

El resto de los equipos especiales de los Steelers hace un trabajo decoroso, mientras que los Packers cedieron más yardas de las que consiguió en despejes y patadas de salida esta temporada.

El factor entrenador, la ventaja está de lado de Mike Tomlin, al menos en cuanto a experiencia en su participación en el Super Bowl ya que ha llegado dos veces en sólo cuatro años con un título en su poder y de lograr el segundo igualaría la marca de Joe Gibbs con los Redskins de Washington.

Tomlin, de 38 años, es el tercer entrenador que han tenido los Steelers desde 1969 y a pesar de su juventud sabe motivar a los jugadores y le da gran libertad a sus coordinadores, el defensivo Dick LeBeau y el ofensivo Bruce Arians.

Mike McCarthy tuvo que lidiar con 16 jugadores que causaron baja por lesiones durante la temporada, algo de locos, entre ellos el corredor titular Ryan Grant, el tight end Jermichael Finley y el linebacker Nick Barnett.

Superó la prueba con matrícula de honor porque el equipo jugó mejor, además ha sabido desarrollar muy bien a Rodgers desde que ocupó el puesto de Brett Favre, en el 2008, y ahora lo único que le falta es la consagración en el Super Bowl.

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