Con la pista descubierta y las gradas abarrotadas, Nadal ha sumado su séptima victoria frente a Monfils
Rafael Nadal, número uno del mundo, ha ganado hoy el torneo de tenis de Tokio en su primera participación allí, al imponerse con facilidad en la final al francés Gael Monfils en dos sets, por 6-1 y 7-5.
Nadal se lleva un premio de 261.000 dólares y consigue así su séptimo título de 2010, en que se ha coronado como el séptimo jugador de la historia en ganar el Grand Slam y ha sumado, de forma consecutiva, Roland Garros, Wimbledon y el US Open.
El partido en Tokio entre el número uno del mundo y el número 15, quinta cabeza de serie del torneo, ha durado una hora y 17 minutos, y Nadal ha dominado en todo momento.
Ha servido muy bien, ha conectado buenas derechas y ha aprovechado todas sus oportunidades de break frente a Monfils (tres en total). Después de salvar ayer dos match-points en una dura semifinal frente al serbio Viktor Troicki que duró casi tres horas, Nadal ha sido hoy el claro dominador del partido y en ningún momento se ha visto amenazado su servicio. Lo máximo que se ha acercado el francés ha sido a 30-30.
El español se ha anotado dos breaks en el primer set (6-1) y en la segunda manga ha logrado romper el servicio a su rival cuando lo necesitaba: lo ha dejado con 6-5 y saque a su favor.
El último juego lo ha ganado el mallorquín con comodidad, sirviendo muy bien -lo ha hecho en Tokio a menudo a más de 200 kilómetros por hora- y aprovechando el primero de los dos match-points de que ha dispuesto, cuando con 40-15 el resto de Monfils se ha marchado fuera.
Flojo servicio de Monfils
El francés, que ha sido atendido por molestias físicas durante el último tramo del encuentro, no ha sido rival para Nadal en ningún momento y en el primer set, que ha durado 26 minutos, apenas ha conseguido anotarse ocho puntos.
La mejor arma que ha esgrimido durante el torneo, el servicio, no ha sido suficiente aunque hoy se ha anotado nueve aces, frente a solo uno de Nadal, que ayer había logrado 18 tantos de saque directo durante su largo partido frente a Troicki (26 aces del serbio).
El tenista español ha sido la estrella en Tokio en su primera participación en este torneo y ha llevado muchas banderas españolas a las gradas, con un público que lo ha apoyado durante toda la semana y ayer sufrió cuando tuvo que levantar dos bolas de partido en semifinales.
El encuentro de hoy tenía su morbo, pues también Monfils, que había llegado en forma a la final, tuvo que levantar un match-ball en el encuentro de cuartos con que derrotó al segundo favorito del torneo, Andy Roddick, tras un ajustado tie-break.
Con la pista descubierta y las gradas abarrotadas, Nadal ha sumado hoy su séptima victoria frente a Monfils, por una sola del francés, lograda en 2009 en el torneo de Doha cuando el tenista mallorquín tenía problemas con la rodilla.
En esas siete victorias, el deportista mallorquín solo ha perdido un set frente al jugador galo. Ha sido la primera participación de Nadal en Tokio pero no será la última, como ha dicho al público al término del encuentro.
«Es mi primera visita a Japón pero no la última. Todo ha sido fantástico esta semana», ha dicho el español, muy aplaudido durante todo el encuentro por el agradecido público japonés.
