El escocés hizo un comienzo del quinto set espectacular ganando los tres primeros juegos (3-0) cediendo únicamente cuatro puntos de 16 disputados
El título por el Open de Australia será un pulso entre los dos nuevos rivales del momento: Djokovic y Murray.
No estará Nadal, lesionado pero dispuesto a volver.
Tampoco Federer, aunque el gran momento del torneo ya es suyo: su remontada cuando el escocés sacó por el partido en la cuarta manga quedará para siempre en el recuerdo como un tributo al hambre insaciable de un campeón como no habrá otro.
Este 25 de enero de 2013 vimos también un un Roger Federer desconocido: uno que grita palabrotas (fuck!), que le lanza frases en la red a Andy Murray, su contrario en las semifinales del Abierto de Australia, y que desaprovecha sus oportunidades (break de ventaja y luego bola de break en el cuarto set).
Murray, ganador del Abierto de Estados Unidos el pasado año, se enfrentará en la final contra el serbio Djokovic, número uno del mundo, que el jueves derrotó en la otra semifinal al español David Ferrer, por 6-2, 6-2 y 6-1.
El partido fue tremendo: 6-4, 6-7 (5), 6-3, 6-7 (2) y 6-2.
El jugador escocés nunca había podido ganar a Federer en un torneo del Grand Slam, pero a la cuarta oportunidad rompió este maleficio ayudado por un gran servicio y una espectacular recuperación en el cuarto set, en el que el suizo llegó a ir dominando por 4-1.
Murray, no solo igualó 4-4, sino que fue capaz de romper el servicio de Federer en blanco en el undécimo para servir para ganar el partido a continuación, estando a dos puntos de la victoria.
El suizo, frío y con convicción, logró robar el saque y forzar el segundo desempate de la noche, donde una vez más se impuso su maestría en estos juegos cortos.
Pero el escocés hizo un comienzo del quinto set espectacular ganando los tres primeros juegos (3-0) cediendo únicamente cuatro puntos de 16 disputados.
Esta ventaja fue suficiente para mantenerla hasta el final, y romper de nuevo a Federer en el octavo, sellando su victoria, para situar en 11-9 sus enfrentamientos.
El jugador escocés, ganador del torneo de Brisbane como preparación del Abierto de Australia, el 25 de su carrera, lleva ya diez victorias seguidas en este comienzo del año.

