He recibido de Evaristo Pitaluga (portavoz de ICA) el siguente e-mail como comentario extenso en respuesta a otro de un blog anterior: «Comunicado de ICA: 2.200 personas en la Concentración del viernes 23 en la plaza de Santa María de Almansa«. Desde aquí le doy las gracias por sus aclaraciones al citado comentario del ‘desconocido Eduardo en el blog citado anteriormente. Lo transcribo literalmente:
«Sr. mío:
¿Vd. sabe lo que quiere decir matar al mensajero?
Pues para su ira y cólera, era matar a los portadores de malas noticias, y sí esta es una mala noticia para Vd. y por ello la emprende con el primero que pilla, el que se la cuenta.
¿Vd. sabe lo que quiere decir meter la pata hasta las trancas?
Pues quiere decir lo mismo que equivocarse del todo, pero habiéndolo hecho con saña.
He sido yo, Evaristo Pitaluga i Poveda quien ha hecho todo el artículo y está firmado por “(e-mail recibido de ICA y CODETEA)” no por Don Juan Ramón; es que Vd. no sabe leer hasta el final, o no ha podido leerlo todo porque se le ha atragantado.
Fui yo, portavoz de ICA y miembro de CODETEA quien lo escribió tal cual, y mi muy buen amigo Juan Ramón a lo único que se ha dedicado es a transcribir literalmente lo que le envié.
No ha puesto ni ha quitado una coma porque en este caso no debía hacerlo, ya que sabe cuando ha de comentar un artículo y cuando ceder su espacio a los artículos de los demás.
Vd., cuando escribe, se parece a ese personaje que sale en la tele local y que cuando le dicen las verdades del barquero, se pone nervioso; parece que ha pasado por el palo de divisa, embistiendo contra el primer bulto que atisba.
Don Juan Ramón no pretende que ‘Vd. y sus acólitos’ crean nada, no es un predicador ni un formador; es lo que Vd. nunca podrá ser, un informador.
Lo es porque ante todo es ‘imparcial’ ni pone ni quita, simplemente lo dice; y en este caso ni si quiera éso, ‘lo transcribe’.
Vd. quizás esté acostumbrado a que le maquillen las noticias para que las que son difíciles de tragar, no se le indigesten. Esas personas son lo que yo llamo “desinformadores”.
Mi amigo Juan Ramón me ha prestado un poco de su tiempo, un espacio en su blog y me ha permitido decir lo que he dicho, sin poner ni quitar, repito; y eso es lo que le da seriedad, saber copiar sin distorsionar.
Cuando habla de manipulación, Vd. con esa forma tan despectiva que tiene de decir las cosas, dice “usted y todos los que pregonan cifras esperpénticas, y podrá comprobarlo (aunque me temo que todo esto ya lo saben y únicamente pretenden engañar a todo aquel que se deje manipular)”, hace cierto el refrán que dice “Todo ladrón cree que los demás son de su condición”.
Termino esta diciéndole que de la profesionalidad de nadie es Vd. quien para hablar.
Tanto él como yo, no le debemos más explicaciones que a quienes se las debemos, y no a Vd. ni a quienes son como Vd.
A diferencia de Vd., él y yo vamos con la cara por delante, con el nombre y apellidos y con la responsabilidad que ello representa.
A Vd. no voy a juzgarle en su profesión porque ni debo ni quiero. No se quien es Vd., y no me importa porque prefiero no saberlo, no saber que cara tiene; prefiero no cruzármelo por el camino y así no tener que ponerle cara de perro, la cual me cuesta de habitual, pero cuando hay que ponerla se pone.
La diferencia entre Vd. y Don Juan Ramón es esa, tan sencilla y tan sincera, esa. Vd. no es nadie y Don Juan Ramón es un Señor, un caballero y lo peor para Vd., un amigo de sus amigos, un compañero de sus compañeros y un profesional en su trabajo y, en su afición, publicador de acontecimientos en su blog, crítico social, investigador y comentarista, y un puñado de cosas más…
Pero también ‘colaborador y editor de los artículos de otros’ sin distorsionar su contenido y sin cambiar ni una sola coma, tal cual se lo damos para publicar. No como otros que hacen eso de manipular, que tienen las manos muy largas y la sesera muy corta. Como Vd. mismo.
Vaya Vd. con Dios, que con cuatro como Vd. esto sería la monda o peor aun, una pesadilla».
Fdo.: Evaristo Pitaluga i Poveda
