Vamos a por el vídeo de hoy, porque los datos europeos dejan una conclusión incómoda: España lidera la subida de impuestos en Europa y ya casi pagamos como los franceses.
Según Eurostat, entre enero y septiembre la recaudación fiscal en España pasa de 486.348 millones a 519.957 millones de euros, un aumento del 6,9%, muy por encima de la media europea y de la Zona Euro. La comparación es demoledora. Francia solo incrementa su recaudación un 3,1%. Italia, un 3,8%. Países Bajos, un 3,8%. Alemania, un 6,1%. España está por delante de todos los grandes países en subida porcentual de impuestos.
En términos absolutos, España añade 33.609 millones más en solo nueve meses. Y lo hace en un contexto de pérdida de poder adquisitivo, inflación acumulada y salarios que no crecen al mismo ritmo.
El mensaje oficial insiste en que no se suben impuestos. Los datos dicen lo contrario: se recauda mucho más y mucho más rápido que en el resto de Europa.
La media de la UE-27 crece un 4,9% y la Zona Euro un 4,6%. España no solo supera esas cifras: las pulveriza.
Y hay un detalle clave que explica el malestar social: ya casi pagamos más impuestos que Francia, un país con mayor renta per cápita y mayor capacidad económica. Más recaudación no significa mejor gestión. Significa más presión fiscal sobre ciudadanos y empresas.
Los números no entienden de propaganda. Entienden de lo que sale del bolsillo de la gente.