Las nueve firmas que controla perdieron 57.127 euros en 2015

El ‘holding’ empresarial del exvicepresidente Rodrigo Rato se hunde

La fiscalía apuntó en un informe que controla su patrimonio desde Gibraltar

El holding empresarial de Rodrigo Rato se desmorona. En plena investigación por parte de los tribunales y de la Agencia Tributaria, las sociedades controladas por el exvicepresidente económico del Gobierno con José María Aznar facturaron en el último año tan sólo 280.140 euros, lo que supone casi un 68% menos que en 2014.

Al margen de las firmas asociadas a distintos testaferros, Rato, que presta hoy declaración en la Audiencia Nacional por los gastos asociados a su tarjeta black mientras que presidió Bankia, mantiene el control directo como administrador de un total de nueve empresas.

Como detallan Javier Romera y Eva Díaz en ‘El Economista‘ este 4 de octubre de 2016, se trata de cinco firmas inmobiliarias -Kradonara, Rodanmán Gestión 3, Rafi, Vistarties y Rafi Tealsa-; una sociedad de inversión, Donald Inversiones; dos compañías dedicadas a la producción de energía hidroeléctrica -Arada y Explotaciones de Carabaña- y otra dedicada a la radiodifusión, Manita.

En conjunto, estas compañías sumaron el último año unos números rojos de 57.127 euros. Son unas pérdidas ligeramente inferiores a los 83.724 euros que perdieron en 2014, pero que han permitido a Rato eludir gracias a los créditos fiscales el pago del impuesto de sociedades. La situación de cada una de las firmas es, sin embargo, muy dispar.

Así, mientras que Rodanmán Gestión y Arada, dos de las sociedades más importantes del exbanquero, han pasado de ganar dinero a registrar fuertes pérdidas -la primera de 254.008 euros y la segunda de 139.102 euros-, otra de las cabeceras de sus negocios, Kradonara 2001, ha entrado en beneficios. En 2014 perdió 93.788 euros y en el último año ha ganado 7.660 euros.

El patrimonio

El volumen de los activos controlado a través de todo este holding empresarial, con participaciones cruzadas entre sí por las distintas sociedades, se mantiene en cambio prácticamente intacto. Al cierre del último ejercicio, el pasado 31 de diciembre de 2015, se elevaba a 26,7 millones de euros. Es tan sólo un 3,6% menos respecto a los 27,09 millones en los que estaban valorados en 2014.

En el último año, Rato ha ido tomando el control directo de prácticamente todas sus sociedades, relevando en algunas de ellas a Teresa Arellano, su secretaria, a la que había puesto como apoderada. Según lo publicado en el Boletín Oficial del Registro Mercantil (Borme), Arellano cesó así en 2015 de sus cargos en Explotaciones Carabaña, Rodanmán Gestión y Arada; dejando además el mismo puesto en Cor Comunicación, una empresa controlada por Miguel Ángel Montero Quevedo, considerado uno de los testaferros del antiguo político del Partido Popular.

La decisión se produjo a petición de la propia Teresa Arellano, que optó por abandonar sus puestos en las empresas de Rato no sólo para romper con cualquier tipo de vinculación, sino también para centrarse a partir de entonces en su defensa.

En la misma línea también, Rato ha tomado el mando de Donalds Inversiones, su antigua sicav, que ha sido transformada en una sociedad de responsabilidad limitada para salir del control de la CNMV. Rato se nombró administrador único, tras la salida como consejeros de Rafael Collado y Pedro María Cubillo y, sobre todo, de Santiago Cobo, marido de la exalcaldesa de Cádiz, Teófila Martínez, que ocupaba la presidencia de la firma.

Al margen de la trama nacional, Rato mantiene también una red en el exterior, bajo investigación igualmente por parte de Hacienda. De hecho, la Fiscalía apuntó en un informe incluido en el sumario del caso Rato, adelantado por elEconomista en febrero, que su fortuna está fuera. «La práctica totalidad del patrimonio hasta ahora conocido del denunciado Rodrigo Rato es actualmente propiedad de la sociedad gibraltareña Vivaway Limited y, por ende, se encuentra en última instancia fuera del territorio nacional, es decir, fuera del destino solutorio al que se encuentra afecto», destacaba el fiscal.

Firmas en el extranjero

El exvicepresidente del Ejecutivo reconoció en el año 2013 que era el propietario de la firma gibraltareña para poder acogerse a la amnistía fiscal y regularizar 3,8 millones de euros que tenía en el extranjero, según figura en el escrito de la Administración Pública.

La sociedad Vivaway fue constituida el 13 de septiembre de 2001 en Cardiff, capital de Gales (Reino Unido), aunque su domicilio declarado se encuentra en Wembley (Inglaterra). Sin embargo, tanto el administrador de la empresa como la secretaria tenían su domicilio en la isla de Sark, que forma parte de las islas del Canal, y que está reconocida por la OCDE y la Unión Europea como paraíso fiscal.

El sumario señala que Rato se sirvió de las firmas Kradonara y Vivaway para sacar parte de su patrimonio al extranjero. La sociedad gibraltareña recibió 2,5 millones de la firma panameña Westcastle Cosporation, otros 850.000 euros de la empresa bahameña Red Rose y al menos 7,5 millones de origen desconocido. Rato remitió presuntamente más un millón de euros desde Vivaway a la empresa que posee en Alemania, Bagerpleta GmbH. De igual modo, Kradonara recibió al menos 6,5 millones de Reino Unido, Gibraltar y Luxemburgo, y remitió al menos otros 600.000 a la firma alemana. El exvicepresidente del Gobierno posee un hotel en Berlín a través de Bagerpleta.

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