El debate está en la calle. Y tiene o tendrá consecuencias electorales, porque a la ciudadanía, obligada a ajustarse el cinturón, no le hace mucha gracia que el Estado acuda con dinero recogido de los impuestos a auxiliar a los banqueros.
La tesis de Luis Losada, director del ‘Telediario de Intereconomía de la noche’ es que «una vez asumido que hay que rescatar, lo mejor es nacionalizar».
La de Juan Manuel López Zafra, profesor titular de Universidad CUNEF, es que los bancos y los banqueros «deben responsabilizarse de sus errores, como los ciudadanos».
Opine usted en nuestra encuesta, pero antes repase los argumentos a favor y en contra:
Luis Losada:
- 1 Sí, porque cuando la situación de los bancos es de quiebra, sólo caben tres alternativas. La primera puede ser el cierre a la francesa. Esta sería lo justo y razonable en cualquier empresa: si alguien no sobrevive a la ley del mercado, debe morir. Es la norma de que el que acierta gana y el que se equivoca pierde. Lo contrario supondría incluso un riesgo moral: premiar el fallo y socializar la pérdida. El problema de todo esto es que las entidades financieras tienen depósitos y los depósitos están garantizados hasta con 100.000 euros. ¿Conclusión? Sale más caro dejar morir que rescatar.
- 2 Sí, porque una vez asumido que hay que rescatar, la mejor opción es nacionalizar. Si hay que poner dinero de todos los españoles, por lo menos que seamos propietarios de la empresa. Si algún día la entidad se reflota y puede privatizarse, el esfuerzo colectivo tendrá su recompensa.
- 3 Sí, porque eso significa que el Estado asume la propiedad y el Gobierno la gestión. ¿Criterios? Sanear la entidad y maximizar el interés general.
- 4 La alternativa de los avales, el Frob y los llamados ‘cocos’ son a mi juicio la peor. En el fondo se trata de una huida hacia adelante que trata de evitar la realidad ineludible: la quiebra de la entidad. Si está quebrada y ha sido recapitalizada, ¿por qué fingir que se trata de un préstamo que será devuelto? El capital no se sanea y el equipo gestor se mantiene sin asumir sus responsabilidades. Es el peor escenario posible: dar gasolina al pirómano, oxígeno al mal gestor. Lo razonable cuando el Estado decide poner nuestras espaldas para salvar los errores de los banqueros, es que al menos asumamos la propiedad y los eventuales beneficios futuros.
Juan Manuel López Zafra:
- 1 No. Se manda la señal de que los errores no se pagan. Miles de empresas y autónomos han echado el cierre estos años. Las entidades financieras que hayan actuado mal deben responsabilizarse de sus errores al igual que lo hacemos los ciudadanos. Y hay muchas entidades financieras que siguen siendo solventes; al salvar a algunas ponemos a todas al mismo nivel.
- 2 No, se estimula una economía mediante el dinero barato, como ha estado ocurriendo hasta ahora. El único crecimiento sostenible proviene del ahorro. Mientras no lo entendamos no habrá dinero suficiente para pagar los errores ajenos, que siempre recaen en las carteras de los contribuyentes. Es inmoral que la carga fundamental del problema incida, una vez más y como siempre, en los mismos.
- 3 Siendo cierto que los ahorradores privados pueden no tener culpa alguna de los distintos errores de gestión (que es el principal argumento que se está empleando para defender la capitalización de la deuda o directamente la intervención), existe un Fondo de Garantía de Depósitos que cubre hasta 100.000 euros por titular y entidad. Luego el resto se trata de un activo con riesgo. Y el riesgo tiene esas cosas.
- 4 Debe restablecerse el coeficiente de caja del 100%, con el que el riesgo de impago sería mínimo. Las rebajas sucesivas hasta el actual del 1% no sólo no han servido para estimular la economía, sino que son precisamente una de las causas del problema. No se puede salir de un problema causado por la expansión crediticia mediante una nueva expansión. Ha llegado la hora de liquidar las malas inversiones.



