El Tocadiscos de Biegler

Pablo G. Vázquez

Con Franco ésto no pasaba

Las calles y las redes arden de indignación por la nueva convocatoria electoral a la que nuestros representantes políticos nos han arrojado.
Sin embargo, no puedo evitar evocar lo ocurrido en 2015 y 2016, fechas en las que el sentir general era el contrario : votar y repetir cuántas elecciones fueran necesarias era un síntoma de salud democrática y de madurez social. Es más, una abstención ‘técnica’ (disculpen mi carcajada) se percibía socialmente como una traición a los valores netamente democráticos.
¿Por qué este volantazo en la dialéctica?. Por lo de siempre: en función del interés concreto de cada uno en cada momento se presiona en un sentido o en otro. Así de sencillo.
Los distintos focos políticos siempre se pondrán de acuerdo por unanimidad en lo importante (para ellos) : subirse sueldos, exencionar de impuestos los mismos todo lo posible, mantener privilegios, iPhones etc…  Esas cosillas sin importancia.
Mientras tanto, la Ley dice que habrá elecciones y por supuesto que las habrá. Y si no se llegara a formar Gobierno iríamos a la enésima convocatoria. Y ésto tiene algo objetivamente muy positivo: seguridad jurídica. No se avanzaría en reformas pero al menos no se aprobarían miles de leyes que solamente sirven para confundir al ciudadano.
Qué deliciosa contradicción : con Franco no había ni elecciones ni seguridad jurídica.
Dice mi padre que menos quejarse y más trabajar. Qué razón lleva!.
A cuidarse, meus.
PgV.

Recibe nuestras noticias en tu correo

Pablo G. Vázquez

Analista Investigador Derecho / Sociedad / Política / Economía

Lo más leído