Aristóteles abrió un mejillón hace 2000 años… y vio algo que seguimos estudiando hoy
En el siglo IV a.C., Aristóteles realizó las primeras observaciones científicas detalladas sobre mejillones mediterráneos en su Historia Animalium (Historia de los animales). El filósofo griego los denominó μύες (myes) y describió con una precisión sorprendente una estructura que milenios después la ciencia identificaría como proteica: el biso, un conjunto de filamentos proteicos que segregan ciertos moluscos bivalvos para adherirse al sustrato y que históricamente se obtuvo de la nacra (Pinna nobilis) para producir tejidos conocidos como seda marina. En el pasaje IV, 5, 528b, escribió: «οἱ δὲ μύες προσπέφυκασι ταῖς πέτραις καὶ ἐκ τῶν μορίων ἔξω τινα ἔχουσιν, ἐξ ὧν ἀφίενται τὸν ἰσχὺν ὅσον ...