“¿Dónde he dejado mi coche?”: las peores pesadillas de los conductores españoles
Recuerdo que nos pasó en Disneyland (California) allá por el año 90. Dejamos el coche y pasamos todo el día en el inmenso parque, bien es verdad que con una botella de tequila envuelta en el preceptivo papel marrón, y alguna otra ayuda lúdica, pero no, no encontrábamos el coche en el inmenso parking. ¿Demasiado tequila?, pensé. Pero no, no debía ser esa la razón porque al mirar en derredor descubrí que er aun caso muy frecuente, el parking estaba plagado de buscadores de su propio coche, que al final, como el nuestro, siempre aparecía, y seguimos nuestro camino a ...