El Departamento de Salud británico detalla las tropelías del fallecido Jimmy Savile

El encantador presentador de la cadena BBC era un depredador sexual que pudo abusar hasta de cadáveres

Fue elegido en su día para un proyecto de asistencia a pacientes en hospitales...

La publicación de una investigación que tuvo en cuenta a 28 hospitales dio nuevas pistas sobre los abusos sexuales cometidos por el célebre presentador de radio y televisión británico, Jimmy Savile, entre 1962 y 2009.

Los detalles son escabrosos y han motivado las excusas de los voceros del Sistema Nacional de Salud, que dada la buena reputación de Savile, en 1988 lo puso a la cabeza de un proyecto de asistencia a pacientes en los centros de salud.

El presentador, que cultivó su fama en buena parte gracias su conocido programa ‘Top of the pops’ de la BBC, falleció en 2011 a la edad de 84 años.

Sin embargo, al año siguiente de su muerte fue publicado un documental en el que víctimas denunciaban los abusos presuntamente cometidos él en los hospitales.

Las acusaciones generaron una investigación del Departamento de Salud, cuyos resultaron se publicaron el miércoles.

Las víctimas, que pudieron ser más de 300, se ubicaron en un rango de edad que va desde los cinco hasta los 75 años y los abusos tenidos en cuenta incluyeron comentarios ofensivamente lascivos, abuso sexual y violación.

Incluso, existen sospechas de que Savile se fotografió con cuerpos en las morgues de los hospitales y llegó abusar de cadáveres.

Las conclusiones de la investigación están basadas en testimonios de pacientes, visitantes de los centros de salud y miembros de los equipos médicos.

En el informe se describe al fallecido presentador como un hombre «narcisita», «manipulador» y «apático», que aprovechaba su buena relación con ciertos jefes de seguridad de los centros médicos, su aparente influencia con los altos cargos y su fama para pasar desapercibido a la hora de cometer sus abusos o mantener a raya las denuncias de las posibles víctimas.

El Departamento de Salud explica que muchos de los abusos ni siquiera llegaban a oídos de los jefes y reconoce que los sistemas para recibir quejas fueron precarios, así como laxos los controles de entrada aplicados al aparente victimario.

El informe, no obstante aclara, que a nadie se le puede atribuir culpa de los abusos, más que al propio Savile.

 

Recibe nuestras noticias en tu correo

Lo más leído