Toda una odisea la sufrida por una joven en Palencia, según la información a la que hemos tenido acceso en Periodista Digital. La Benemérita ha detenido a dos «piezas» paraguayos, concretamente dos hermanos paraguayos de 22 y 27 años por secuestrar, torturar, violar y robar a una joven el pasado fin de semana.
Los hechos tuvieron lugar en el municipio palentino de Autilla del Pino, cuando uno de los detenidos mantuvo una cita a través de internet con la joven de 22 años secuestrada, cita que se convirtió en un infierno cuando se negó a mantener relaciones, momento en el que el agresor la violó en repetidas ocasiones y la encerró en la vivienda en la que residía.
Los agresores la torturaron mediante una sucesión de agresiones sexuales y maltrato físico, amordazándola y diciéndole que se encontraba secuestrada, según fuentes del Instituto Armado.
Infierno de la joven
En la mañana del domingo, el agresor llamó a su hermano, quien también participó en el maltrato físico. Durante ese día, no contentos con haber violado y maltratado a la joven, obligaron a la víctima a realizar tres transferencias por bizum a sus cuentas, con un valor total de 850 euros. Por la tarde, los dos agresores optaron por salir del domicilio, dejando a la víctima atada a una estructura metálica para que no pudiera escapar, informa Ical.
Fue en ese momento cuando la victima consiguió liberarse y salir a la calle a pedir auxilio, refugiándose en el Centro de Mayores de Autilla del Pino, donde solicitó ayuda por haber sido agredida sexualmente.
Detención
La pareja de depravados, con el dinero robado a la joven, se fueron a una serie de prostíbulos, momentos en el que tuvieron un siniestro con su vehículo, momento en el que, intentaron robar un coche que paró a socorrerlos, sin saber que eran dos miembros de la Benemérita de paisano, que procedieron a su detención en ese mismo momento.
Los dos hermanos fueron trasladados a las dependencias oficiales de la Guardia Civil en Palencia para la instrucción de las oportunas diligencias por el intento del robo a los dos agentes de la Guardia Civil, y fue entonces, cuando se procedió a la identificación de los hermanos, cuando se cotejó la identidad que había proporcionado la joven secuestrada y violada por los hermanos paraguayos.
